Trump habló de la transición en Venezuela: "Todos van a estar felices"

A una semana de la detención del líder chavista, el presidente de Estados Unidos celebró la cooperación con el gobierno de transición y ratificó que Washington supervisará el proceso político en el país caribeño.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió públicamente al escenario que se abrió en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, ocurrida hace una semana, y aseguró que la transición en marcha generará un clima de satisfacción en toda la región. "Todos van a estar felices en Sudamérica", afirmó el mandatario republicano, al evaluar la nueva relación entre su administración y el gobierno de transición encabezado por Delcy Rodríguez.

Las declaraciones se dieron en el marco de una intensa agenda política y diplomática, en la que Trump destacó la coordinación bilateral y defendió la estrategia aplicada por Washington sobre el régimen venezolano.

El mensaje de Trump y la cooperación con el gobierno de transición

Durante una reunión en la Casa Blanca con representantes del sector petrolero, Trump valoró la actitud del nuevo gobierno venezolano y sostuvo que las gestiones conjuntas "están yendo muy bien". En ese contexto, deslizó que la situación podría haber derivado en un escenario mucho más violento: "Todo ese lugar podría haber sido arrasado con un solo ataque más, y no queríamos hacer eso".

Horas después, en una entrevista con Fox News, el presidente estadounidense volvió sobre el tema y vinculó los avances políticos con la reciente operación militar que derivó en la detención de Maduro. "Algunas personas dirían que es un milagro lo que hemos hecho", expresó, al tiempo que remarcó que el impacto del proceso se sentirá en toda Sudamérica.

Sus palabras coincidieron con el anuncio de Venezuela sobre el regreso a sus aguas del buque petrolero Olina, incautado previamente por el Comando Sur de Estados Unidos en el marco de una operación conjunta entre ambos países.

La transición política y las condiciones impuestas por Washington

Trump ratificó que la Casa Blanca respaldará una transición política supervisada directamente por su administración, un proceso que -según anticipó- podría extenderse por más de un año, dependiendo de la evolución interna en Venezuela.

La captura de Maduro, concretada el 3 de enero, formó parte de una ofensiva directa de Estados Unidos que incluyó bombardeos en Caracas y en estados fronterizos, provocando un fuerte reordenamiento del poder. Tras el traslado del ex mandatario a tribunales de Nueva York, Trump advirtió sobre la posibilidad de un segundo ataque militar, condicionado a la conducta del gobierno interino.

Esa amenaza se desactivó luego de que las autoridades venezolanas anunciaran la liberación de presos políticos, un gesto que el presidente norteamericano calificó como decisivo para frenar nuevas acciones armadas.

Presos políticos y expectativas de nuevas liberaciones

Pese a los anuncios oficiales, la situación de los detenidos sigue generando tensión. Organismos de derechos humanos confirmaron la liberación de nueve presos políticos, aunque familiares y activistas reclaman más excarcelaciones.

Según la ONG Foro Penal, aún permanecen detenidas 811 personas por razones políticas en Venezuela. Entre ellas, se contabilizan 87 extranjeros, incluidos dos ciudadanos estadounidenses y un ciudadano cubano con residencia en Estados Unidos.

El rol de María Corina Machado en el nuevo escenario

En paralelo, Trump confirmó que mantendrá una reunión en Washington con la dirigente opositora María Corina Machado, con el objetivo de analizar su posible participación en el futuro político de Venezuela. También anticipó encuentros con otros líderes regionales, como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, previsto para febrero.

Si bien valoró la iniciativa de Machado y su viaje a Estados Unidos, el mandatario republicano expresó reservas sobre su capacidad de liderazgo y señaló que percibe un apoyo limitado hacia la dirigente dentro de Venezuela. No obstante, no descartó su involucramiento en el proceso de transición.

El encuentro sumó repercusión adicional por la intención de Machado de entregarle personalmente a Trump el Premio Nobel de la Paz que le dedicó públicamente. El presidente estadounidense se mostró "muy honrado" y aseguró que "nadie en la historia merece más el Nobel" que él, al considerar que resolvió más conflictos internacionales que cualquier otro líder.

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