Trump declara al fentanilo arma de destrucción masiva y endurece su combate contra el narcotráfico
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que reclasifica al fentanilo como una amenaza de seguridad nacional equivalente a un arma de destrucción masiva.
El presidente Donald Trump anunció desde la Casa Blanca una orden ejecutiva que designa al fentanilo como arma de destrucción masiva, señalando que su impacto supera incluso el de algunas amenazas bélicas. Según el mandatario, el opioide sintético causa decenas de miles de muertes cada año y representa un riesgo significativo para la seguridad del país.
La decisión permite desplegar herramientas normalmente reservadas para enfrentar armas químicas o terroristas, movilizando al Departamento de Justicia, al Tesoro y al Departamento de Estado para intensificar la persecución de redes de tráfico y producción.
Qué implica esta reclasificación
La orden firmada por Trump asigna nuevas facultades a las agencias federales para actuar contra quienes fabrican, distribuyen o comercializan fentanilo y sus precursores. Esto incluye medidas penales más severas, la posibilidad de afectar activos financieros vinculados a estas redes y un rol ampliado del Departamento de Defensa en emergencias relacionadas con esta sustancia.
La Casa Blanca además actualizó protocolos de respuesta ante incidentes químicos para incorporar al fentanilo, reforzando la inteligencia y los mecanismos de detección frente a redes de contrabando.
Un enfoque de seguridad nacional
Trump vinculó el tráfico de fentanilo con la financiación de organizaciones criminales transnacionales y grupos armados. Según la administración, las ganancias de este negocio sostienen violencia, terrorismo e insurgencias, y su potencial de uso en ataques masivos justifica su reclasificación como amenaza similar a armas de destrucción masiva.
La medida se suma a otras acciones recientes de su gobierno, como la declaración de emergencia nacional en la frontera sur y la designación de varios cárteles de la droga como organizaciones terroristas.