Tarucas pierde un jugador por lesión y reconfigura su inicio en el Súper Rugby Américas 2026
La franquicia del NOA confirmó la ruptura de ligamento cruzado anterior de uno de sus refuerzos extranjeros y deberá ajustar su planificación a días del arranque del torneo.
Golpe duro para Tarucas en plena preparación para el Super Rugby Americas 2026. El cuerpo médico de la franquicia informó que el jugador Nicolás Parada Heit sufrió la ruptura del ligamento cruzado anterior (LCA) de la rodilla derecha durante el entrenamiento del jueves 12 de febrero.
La lesión fue confirmada tras la evaluación clínica y los estudios complementarios correspondientes. El forward será intervenido quirúrgicamente y, una vez realizada la operación, se comunicarán los plazos estimados de recuperación. Se trata de una lesión de larga rehabilitación, por lo que el equipo perderá a uno de sus refuerzos para buena parte de la temporada.
Una baja sensible en la planificación
La lesión impacta directamente en la estructura del plantel, especialmente por tratarse de un jugador llegado como refuerzo para potenciar el pack de forwards. A pocos días del primer amistoso frente a Dogos XV, el cuerpo técnico deberá reorganizar opciones y acelerar alternativas internas.
En una competencia corta e intensa como el Súper Rugby Américas, perder a un jugador importado antes del debut obliga a recalcular rotaciones y profundidad de plantel desde el inicio.
liderazgo confirmado para la temporada
En paralelo a la noticia médica, Tarucas había confirmado recientemente a Matías Orlando como capitán para la temporada 2026 del Super Rugby Americas.
La designación del experimentado back apunta a consolidar liderazgo y cohesión en un año que será exigente para la franquicia. Su presencia como referente dentro del grupo cobra todavía mayor relevancia ante una baja sensible en el plantel.
Un comienzo con desafíos
Tarucas afrontará el inicio de la temporada con la necesidad de sobreponerse rápidamente al contratiempo. La lesión de Parada Heit no solo representa una pérdida deportiva, sino también un desafío para la planificación de un equipo que busca consolidarse en la competencia continental.
Con el liderazgo ya definido y el plantel en etapa final de preparación, la franquicia tucumana deberá transformar la adversidad en impulso competitivo en un 2026 que exige respuestas inmediatas dentro de la cancha.