Solidaridad bajo la lluvia: las historias de los voluntarios que asisten a los evacuados en La Madrid

Cientos de vecinos de Alberdi, Concepción y parajes vecinos se movilizan para ayudar en el sur tucumano. Dejar los estudios o el trabajo para cocinar, repartir ropa y rescatar animales entre el barro.

El jueves comenzó con un escenario repetido y doloroso para el sur de Tucumán. Con el cielo cerrado y una llovizna constante, los evacuados de La Madrid intentan sostener el día a la vera de la ruta. En ese paisaje de banquinas mojadas y carpas precarias, la solidaridad se convirtió en el motor principal. Grupos de vecinos espontáneos y organizaciones locales se desplegaron desde temprano para ofrecer lo que el agua quitó: un plato de comida caliente y un poco de abrigo.

De las aulas y los catering a la emergencia

Entre los voluntarios destaca la historia de Rosario Pítaro, una estudiante de Ingeniería de Alberdi que decidió postergar un examen universitario para instalar un puesto de café y carga de celulares junto a su madre. "Es imposible mirar hacia otro lado", afirmó en diálogo con el medio La Gaceta. Al igual que ella, familias dedicadas al catering y obreros del limón pusieron sus herramientas de trabajo -desde termos gigantes hasta colectivos de traslado- al servicio de la comunidad. La prioridad es clara: que el frío y el hambre no profundicen la angustia de quienes perdieron todo.

Logística solidaria: kayaks, lanchas y un "colectivo de esperanza"

La ayuda llega por agua y por tierra. El profesor de Química Javier Frizzera recorre el pueblo inundado en kayak para llevar agua potable a quienes resisten en los techos. Mientras tanto, en la banquina, un colectivo utilizado habitualmente para la cosecha de limón funciona como centro logístico de ropa y calzado. Allí, voluntarias como Carolina Lizárraga y Yolanda Albornoz cocinan guiso y pizzas para más de 150 personas, sin olvidar a los animales, repartiendo alimento balanceado para los perros que también sufren el desplazamiento.

El dolor de los que ayudan: "Vamos a salir adelante"

La fuerza de los voluntarios muchas veces se mezcla con el propio dolor de ser damnificados. Viviana, colaboradora de la comuna, relata la angustia de no saber cómo encontrarán sus casas al regresar, pero destaca la organización previa que evitó una tragedia mayor. Por otro lado, Oscar, un albañil de Alberdi, resume el sentimiento de muchos al amasar pan durante la noche para sus amigos de La Madrid: "Ellos me necesitan y no podía faltar". La identidad del sur tucumano se forja, una vez más, en la ayuda mutua ante la desidia de la inundación.

Pescadores al rescate: el trabajo en las zonas críticas

En el corte de la Ruta 157, donde el agua fluye con mayor violencia, un grupo de pescadores con lanchas particulares asiste a bomberos y traslada a vecinos hacia zonas secas. Diego Zurita, uno de los rescatistas, cuenta que pasan horas mojados pero con el objetivo firme de salvar vidas y animales. Al llegar el mediodía, aunque la lluvia cesa, la tarea no termina: las ollas siguen hirviendo y el ir y venir de donaciones sostiene una guardia civil que promete no dejar a nadie solo hasta que baje el agua.

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