Caso Paulina Lebbos: tras 7.368 días de espera, hoy se conoce la sentencia
La Sala III de la Justicia tucumana definirá hoy si condena a prisión perpetua a César Soto, ex pareja de la víctima.
Después de dos décadas de expedientes que acumularon polvo, redes de encubrimiento juzgadas y una incansable lucha familiar, el caso Paulina Lebbos llega hoy a su desenlace procesal más crítico. El Tribunal de la Sala III, integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, dictará sentencia a partir de las 8 horas en los tribunales de calle España al 400.
En el centro de la escena se encuentra César Soto, ex pareja de Paulina y padre de su hija. Sobre él pesa el único pedido de prisión perpetua por parte de la fiscalía, bajo la sospecha de haberla estrangulado en la madrugada del 26 de febrero de 2006.
Los dos escenarios: la fiscalía vs. la defensa
Durante las últimas semanas de debate oral, pasaron 41 testigos y pericias que intentaron reconstruir lo ocurrido en el domicilio de calle Estados Unidos al 1.200, donde se presume ocurrió el femicidio.
La postura del fiscal Carlos Sale: Fue lapidario al afirmar que "todos los caminos conducen a Soto". Basó su pedido de la pena máxima en el perfil violento del acusado y el testimonio de maltrato previo hacia la víctima.
La defensa de Roque Araujo: Calificó la acusación de "fábula" e "invento". Sostiene que no existen pruebas físicas que ubiquen a Paulina en la casa de Soto esa noche y que su cliente es un "chivo expiatorio" usado para evitar la prescripción de la causa.
El factor Kaleñuk y el quiebre con la familia Lebbos
El clima previo al veredicto se enrareció tras una decisión del fiscal Sale que detonó la furia de la querella. El representante del Ministerio Público desistió de la acusación contra Sergio Kaleñuk (hijo del ex secretario de la gobernación de José Alperovich), lo que provocó que Alberto Lebbos solicitara el apartamiento del fiscal y la nulidad parcial de su alegato.
Para Lebbos, Kaleñuk fue el "motor y timón" de la red de encubrimiento y existen pruebas de geolocalización que lo vinculan al itinerario de Paulina. Este "limbo jurídico" sobre la responsabilidad política y policial vuelve a sobrevolar el juicio como una sombra de impunidad.
¿Justicia real o cierre administrativo?
La sentencia de hoy plantea interrogantes profundos. Una condena a Soto significaría un cierre parcial para la familia, pero muchos se preguntan si alcanza sin desarticular por completo la red que protegió al asesino durante años.
Por el contrario, una absolución por beneficio de la duda clausuraría definitivamente la posibilidad de conocer la verdad real sobre el autor material. Alberto Lebbos fue claro: "La impunidad envía el mensaje de que la violencia contra la mujer es tolerada". Los jueces deben decidir hoy si las pruebas circunstanciales alcanzan para quebrar la inocencia de un hombre que, para la fiscalía, "sabía que Paulina estaba muerta desde el primer día".