Entrega de máquinas y trabajo territorial: la San Pablo-T y la Legislatura fortalecen un taller en Los Vázquez

La iniciativa apunta a impulsar microemprendimientos y contener a jóvenes en situación de vulnerabilidad en la capital tucumana.

El Consejo Económico y Social de la Universidad de San Pablo-T concretó este martes la entrega de dos máquinas de coser industriales destinadas a fortalecer un taller comunitario en el barrio Los Vázquez, ubicado en San Miguel de Tucumán.

La iniciativa se llevó adelante con el acompañamiento de la Honorable Legislatura de Tucumán, presidida por Miguel Acevedo, y se suma a una serie de acciones que buscan potenciar un espacio comunitario que funciona como dispositivo de contención social para personas en situación de vulnerabilidad y, en algunos casos, atravesadas por consumos problemáticos.

La entrega fue encabezada por Catalina Lonac, fundadora de la universidad y presidenta del Consejo Económico y Social, quien estuvo acompañada por miembros del organismo como José María Guzmán y Carolina López Flores, además de referentes del barrio como Víctor Guerra, presidente del club local, y el coordinador del equipo interdisciplinario, Emilio Mustafá.

El taller de costura, que ya había recibido equipamiento en etapas anteriores, forma parte de un entramado comunitario más amplio que incluye un merendero que funciona los lunes, miércoles y viernes, un grupo terapéutico para personas con adicciones los jueves, y actividades deportivas con más de 60 niños a cargo del profesor Martín.

En ese marco, Lonac destacó el trabajo sostenido de la universidad en el territorio. "La Universidad San Pablo-T tiene formado su consejo social desde hace siete años y hemos tomado como objetivo acompañar a sectores vulnerables. No se puede ayudar a todos, pero elegimos este barrio como eje de trabajo", señaló.

Además, remarcó la importancia del nuevo equipamiento: "Gracias al contador Miguel Acevedo y a la Legislatura pudimos traer estas máquinas industriales. Ahora vamos a capacitar a las mujeres para que puedan desarrollar un microemprendimiento y generar ingresos".

La referente también adelantó que el proyecto contempla nuevas obras para el barrio. "Estamos trabajando en la construcción de una cancha de fútbol y una plaza, porque estos espacios son fundamentales para contener a los chicos y alejarlos de las adicciones", sostuvo.

Por su parte, Víctor Guerra valoró el impacto del taller en la comunidad. "Esto es muy importante para nosotros. Ya tuvimos experiencias trabajando con la universidad, hicimos barbijos, bolsas ecológicas y otros productos. Ahora, con estas máquinas, vamos a mejorar la calidad y ampliar el trabajo", expresó.

En la misma línea, Mustafá subrayó el valor social del proyecto. "Estas herramientas fortalecen el trabajo con los chicos, tanto desde lo terapéutico como desde lo productivo. El club funciona como un espacio de aprendizaje y también como un lugar para generar microemprendimientos", explicó.

El referente también destacó el rol de la articulación institucional. "Cuando el Estado, la universidad y la comunidad trabajan juntos, se pueden generar mejores condiciones de vida. Este proyecto es un ejemplo de eso", afirmó.

La iniciativa se enmarca en un proceso de más de diez años de trabajo en el barrio, donde ya se avanzó en la construcción de un salón de usos múltiples (SUM) y se proyectan nuevas obras para consolidar el espacio comunitario.

Con la incorporación de estas nuevas herramientas, el objetivo es seguir fortaleciendo las oportunidades de formación, trabajo y contención en uno de los sectores más vulnerables de la capital tucumana. 

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