Rosalía tocó fondo: suspendió su show por vómitos y feroces críticas
La "Motomami" atraviesa la semana más difícil de su carrera. Lo que debía ser la consagración de su nuevo álbum, Lux, se transformó en una pesadilla: tuvo que cancelar un concierto en Milán tras sufrir una grave intoxicación alimentaria y enfrenta duras críticas en redes sociales por la polémica puesta en escena de su gira.
Lo que estaba diseñado para ser una obra de arte total y la consagración de su nueva era musical, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza. Por primera vez en toda su carrera, Rosalía se vio obligada a suspender un show en vivo, en medio de un colapso físico y una creciente ola de cuestionamientos por parte de sus propios fanáticos.
El dramático colapso en el Unipol Forum de Milán
La noche en la ciudad italiana prometía ser histórica. La expectativa ante los 12.000 fans presentes en el recinto era total, e incluso figuras del espectáculo europeo como Stefano De Martino y Elodie se encontraban en la platea esperando a la estrella de 33 años.
Sin embargo, las alarmas comenzaron a sonar temprano: la artista española salió a escena con 50 minutos de retraso. Apenas media hora después de haber comenzado su actuación, el cuerpo le dijo basta.
Sentada en el suelo del escenario y visiblemente conmovida, Rosalía tomó el micrófono para hacer una dura confesión ante la multitud: "He estado vomitando en el camarín... tengo una intoxicación alimentaria muy grave". Pese a sus intentos por continuar con el espectáculo, la cantante tuvo que rendirse ante la evidencia física: "Nunca me había pasado esto, pero tengo que parar".
Un tour bajo la lupa: ¿arte o "bajo presupuesto"?
El malestar de salud llegó en el peor momento posible. Desde el inicio de su nueva gira en la ciudad de Lyon, las redes sociales se han convertido en un campo de batalla para juzgar el espectáculo. Muchos usuarios han calificado la nueva puesta en escena como "pretenciosa" e incluso, de forma irónica, la han tildado de ser un show de "bajo presupuesto".
El principal punto de discordia es la decisión de Rosalía de incluir rutinas de ballet clásico junto a una orquesta en el centro del escenario (como ocurrió en el LDLC Arena). Los puristas de la danza no tuvieron piedad con la cantante catalana, inundando las redes con comentarios lapidarios como "Vio Cisne Negro y se cree que sabe ballet" o "Es doloroso ver ese empeine".
El salto estético de "Lux"
Atrás quedó la energía arrolladora y urbana que la consagró con Motomami. Su nuevo álbum, titulado Lux, busca deliberadamente un sonido que se define como "clásico y angelical".
Canciones como Reliquia y Divinize marcan un giro drástico hacia lo solemne. Sin embargo, el veredicto de gran parte de sus seguidores es tajante: consideran que la ambición del proyecto es inmensa, pero que la ejecución técnica de la danza sobre el escenario aún no está a la altura de lo que la obra exige.