Riesgo país: qué puede aprender Argentina de Ecuador para volver a los mercados de deuda

La mejora del indicador que elabora JP Morgan y la estrategia ecuatoriana generan expectativas de financiamiento externo para la Argentina.

El riesgo país de Argentina perforó esta semana los 500 puntos por primera vez desde junio de 2018, un dato que genera optimismo entre analistas e inversores y acerca al país a la posibilidad de retornar al mercado internacional de deuda.

Un entorno global favorable, junto con un Banco Central que sumó más de US$1000 millones a sus reservas sin presionar el tipo de cambio, crea condiciones para que Argentina piense en refinanciar vencimientos externos en Wall Street.

El ejemplo ecuatoriano

Ecuador abrió esta semana una señal alentadora al colocar bonos de mayor plazo para rescatar otros próximos a vencer, logrando tasas del 8,75% y 9,25% para bonos a 8 y 13 años. Analistas consideran este caso un modelo testigo para la Argentina.

María Belén San Martino, economista de Balanz, señaló:

"Países como Ecuador accedieron recientemente al mercado internacional con un riesgo país en torno a 430 puntos. Argentina todavía necesita algo más de compresión, y eventuales operaciones de manejo de pasivos podrían acelerar ese proceso y facilitar el acceso al financiamiento externo".

Max Capital agregó que una estrategia similar permitiría a Argentina recomprar bonos cortos con emisiones más largas, reduciendo las necesidades de caja en dólares y fortaleciendo la posición de reservas del Banco Central.

Perspectivas de acceso gradual a los mercados

Eric Ritondale, economista jefe de Puente, destacó que una compresión adicional del riesgo país acercaría aún más a Argentina a un acceso gradual a los mercados, siguiendo experiencias recientes en la región.

"Este acceso no solo permite refinanciar vencimientos, sino también consolidar la estabilización, reducir la dependencia de fuentes internas de financiamiento y facilitar la recuperación del crédito bancario, apuntalando el crecimiento", afirmó.

Con vencimientos por más de US$4000 millones el próximo 9 de julio, más pagos con el FMI y otros organismos internacionales, el país busca construir reservas, consolidar equilibrio fiscal y recuperar confianza en los mercados externos, lo que será clave de cara a 2027 y el calendario electoral.

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