El Rey Felipe VI advierte del riesgo de "desmantelamiento" del vínculo entre Europa y EEUU

El Rey llama a iniciar cuanto antes una "verdadera transición democrática" en Venezuela.

El Rey ha aprovechado su discurso de clausura de la conferencia de embajadores, para advertir del riesgo de "desmantelamiento" del vínculo trasatlántico entre Europa y Estados Unidos y de las consecuencias que ello tendría. Tras reconocer que el mantenimiento de este vínculo requiere en estos momentos "grandes dosis de paciencia y coraje diplomático", en alusión implícita al comportamiento impredecible y arbitrario del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Felipe VI ha subrayado que se trata de un "indispensable marco de referencia [...] que surgió de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial" y ha propiciado el florecimiento de las democracias, la estabilidad y la génesis y desarrollo del multilateralismo.

Sin embargo, ha advertido, preservar este vínculo "es una responsabilidad compartida", que "exige lealtad mutua, confianza recíproca, visión de futuro y respeto a esas ‘reglas del juego' que, siempre perfectibles, son las normas del derecho internacional". Aunque no ha señalado expresamente a Washington, sus palabras suponen un reproche velado a las últimas decisiones de la Administración Trump, incluida la intervención militar en Venezuela. "De la erosión de ese vínculo", ha insistido, aludiendo a la relación de EEUU con Europa, "salimos todos perdiendo. Y no quiero plantear aquí lo que supondría, insisto, para todos, la hipótesis de su total desmantelamiento".

El Rey ha comenzado su intervención expresando su alegría por la liberación de cinco ciudadanos españoles detenidos en Venezuela "un necesario paso en la dirección que anhelamos y que el pueblo venezolano merece, que no puede ser distinto al de recuperar plenamente las libertades". A continuación, ha expresado la esperanza y la disposición de España a contribuir a que "se abra, con garantías y cuanto antes, una verdadera transición democrática, pacífica, inclusiva y respetuosa de la voluntad soberana, libre e independiente de los venezolanos". Estos últimos, ha subrayado, frente a la pretensión de Washington de decidir el futuro del país caribeño, "deben ser los únicos protagonistas de su propio destino".

Felipe VI ha advertido de que el arrumbamiento de las normas que hasta ahora regían las relaciones internacionales supone "un salto atrás de más de un siglo; a un tiempo de vacío normativo que, con el agravante de la tecnología actual, plantea inquietantes escenarios de futuro". Ha subrayado, además, que las democracias, en alusión a EEUU, al que en ningún momento ha citado, "tienen una especial responsabilidad a la hora de preservar ese mundo basado en normas -es decir, en la razón- frente al otro basado en el ejercicio ilimitado de la fuerza y movido por intereses muchas veces excluyentes e incompatibles".

Frente a quienes critican la inoperancia de organizaciones multilaterales con Naciones Unidas y las deficiencias del derecho internacional, ha recordado que, "por perfectible que sea, un mundo fundado en el derecho, abierto a la cooperación y el diálogo, siempre acercará más que cualquier otro al objetivo de la paz, la estabilidad y el desarrollo".

Tras alertar de que "la seguridad global está en peligro a partir de sus mismos cimientos", ha reivindicado la condición de España como aliado "leal y fiable" y ha llamado a "evitar, a toda costa, que el futuro se escriba al margen de Europa". "No nos equivoquemos", ha dicho, en referencia a las fuerzas de ultraderecha que contraponen la soberanía de los países al proyecto europeo, "se trata de incrementar nuestro peso en el mundo y nuestra capacidad de acción gracias a Europa, gracias a nuestra pertenencia a la Unión Europea".

Fuente: El País.

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