Reforma laboral: Milei reunió a su mesa política y define la estrategia para sumar votos
Con la modernización laboral como prioridad, la Casa Rosada activó su mesa política por primera vez en el año. Participó Luis Caputo y quedaron expuestas las diferencias internas sobre cómo negociar con las provincias para garantizar la aprobación en el Congreso.
La reforma laboral, eje de la estrategia oficial
El Gobierno nacional puso primera en la carrera por la reforma laboral y reunió a la mesa política para definir el camino a seguir en el Congreso. El encuentro, el primero del año, dejó en claro que el proyecto será el corazón de las negociaciones políticas en las próximas semanas y una prueba clave para la gestión de Javier Milei.
La reunión se realizó en Casa Rosada y fue encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la presencia de los principales armadores del oficialismo.
Caputo, Ganancias y el reclamo de las provincias
La principal novedad del encuentro fue la participación del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, quien suele sumarse solo en instancias decisivas. Su intervención estuvo centrada en los puntos de la reforma que impactan en la recaudación, especialmente la baja del impuesto a las Ganancias para sociedades.
Ese aspecto genera preocupación en varias provincias, ya que podría afectar la coparticipación federal. Algunos gobernadores plantearon la posibilidad de que el Estado nacional absorba ese costo durante 2026 como gesto político, algo que dentro del Gobierno genera posiciones encontradas.
Mientras un sector del oficialismo se muestra inflexible y sostiene que la pérdida se compensará con más empleo y crecimiento, otros creen que todavía hay margen para negociar.
Diferencias internas y presión por avanzar rápido
Puertas adentro, no hay una postura unificada sobre cuánta concesión hacer a los gobernadores aliados. Desde el entorno presidencial remarcan que la reforma laboral es innegociable y que debe aprobarse incluso si el texto final se reduce.
Para Milei, el proyecto es una señal clave hacia el mercado y una condición necesaria para avanzar luego con la reforma tributaria y, más adelante, la previsional. En el Gobierno admiten que el calendario es ajustado y que el apuro responde a una decisión directa del Presidente.
El Congreso y la negociación con sindicatos
En lo inmediato, el oficialismo pondrá en marcha una comisión técnica en el Senado para analizar objeciones de la CGT y del sector empresarial. Desde La Libertad Avanza aseguran que hay voluntad de diálogo, aunque también líneas rojas que no piensan cruzar.
La mesa política fue clara en su diagnóstico: la alta informalidad laboral y la necesidad de mostrar capacidad de reforma obligan al Gobierno a avanzar. En palabras de un funcionario clave, el objetivo es contundente: la reforma laboral tiene que salir, cueste lo que cueste.