Reforma laboral: la CGT presiona a gobernadores y advierte que puede "escalar la conflictividad"
A días del debate en el Congreso, la central obrera rechazó "de plano" el proyecto del Gobierno, apuntó contra Federico Sturzenegger y convocó a una movilización nacional para el miércoles.
La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a endurecer su postura contra la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y, en la antesala del tratamiento en el Congreso, lanzó un fuerte mensaje dirigido a los gobernadores para que influyan sobre sus senadores.
El cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo, aseguró que el proyecto "tiene una carga maliciosa e ideológica" y advirtió que algunos artículos son "gravísimos y anticonstitucionales". Además, responsabilizó al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, como el principal impulsor de la iniciativa.
"Si no son escuchados nuestros pedidos, puede escalar la conflictividad", alertó el dirigente sindical.
La CGT pide a los gobernadores que intervengan
Desde la central obrera apelaron "a la reflexión de muchos gobernadores para que no manden a sus senadores a votar en contra de los trabajadores". La estrategia sindical apunta ahora a las provincias, en un intento por frenar el avance legislativo del proyecto.
Jerónimo cuestionó además la falta de diálogo previo por parte del Ejecutivo: "Nunca generaron el ámbito para discutirlo, nunca nos sentaron. Si quieren discutir, discutamos, pero que se sienten todos los actores".
Qué puntos de la reforma rechaza la CGT
La iniciativa oficial propone cambios en aspectos clave del régimen laboral: período de prueba, vacaciones, bancos de horas e indemnizaciones, entre otros. Para la CGT, la reforma no implica una modernización sino una quita de derechos.
Uno de los puntos más criticados es la eliminación de la "ultraactividad", que permite que un convenio colectivo continúe vigente aun después de su vencimiento hasta que se negocie uno nuevo.
"Cualquier proyecto de modernización laboral tendría que incluir más derechos y no quitarles derechos a los trabajadores", sostuvo Jerónimo, quien defendió el rol de los convenios colectivos como herramienta central en la negociación sectorial.
Movilización nacional frente al Congreso
En este contexto, la CGT convocó a una marcha para el miércoles 11 a partir de las 15 frente al Congreso, que se replicará en distintos puntos del país.
"El objetivo es demostrar el repudio y el rechazo a este proyecto. Es regresivo, no moderniza nada y no genera impacto real en las empresas", afirmó el dirigente.
Además, vinculó la protesta con el contexto económico actual: "Todos los días cierran empresas y se pierden miles de puestos de trabajo".