Reforma laboral: Cordero la defiende y el kirchnerismo la tilda de "revanchismo patronal"
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, defendió la reforma laboral ante el Senado asegurando que busca equilibrio y formalización del empleo. Desde el kirchnerismo, Mariano Recalde cuestionó duramente la iniciativa y la calificó de "revanchismo patronal".
Cordero defiende la reforma laboral en comisiones del Senado
En una exposición ante las comisiones de Trabajo y Presupuesto del Senado, Julio Cordero aseguró que el proyecto de reforma laboral es "equilibrado" y protege los derechos esenciales de los trabajadores. El funcionario aclaró que la normativa aplicará principalmente a los nuevos contratos, mientras que los derechos vigentes en empleos anteriores se mantienen intactos, salvo ciertos institutos que podrían aplicarse retroactivamente en casos de juicios pendientes.
"El objetivo es fomentar un marco laboral claro, reducir la informalidad y generar empleo formal y sostenible", explicó Cordero, resaltando que el proyecto busca disminuir cargas que obligan a trabajadores y empleadores a operar fuera de la legalidad.
La apuesta a la formalidad y la confianza entre empleadores y trabajadores
Cordero subrayó que la reforma apunta a establecer reglas claras para la contratación y generar confianza entre las partes. "Para que haya una persona trabajando, alguien tiene que contratarla. La libertad de contratación necesita reglas que fomenten la creación de empleo y no frenen la actividad económica", sostuvo.
El secretario destacó que la iniciativa surgió de un trabajo técnico conjunto entre distintos ministerios y actores del mundo laboral, con el fin de ofrecer certezas jurídicas y evitar litigios que generen incertidumbre en el mercado de trabajo.
Críticas del kirchnerismo: "revanchismo patronal"
Desde el bloque K, Mariano Recalde cuestionó con dureza la reforma: "Todas las medidas favorecen al empleador, no hay equilibrio. Es un ensañamiento contra los trabajadores, es revanchismo patronal".
El legislador agregó que "una ley laboral nunca generó empleo; lo que se necesita son políticas que incentiven la actividad económica, no reducciones de derechos". Recalde también recordó que, según ARCA, desde que Javier Milei asumió la presidencia, se habrían cerrado 22.000 empresas, reflejando lo que consideró un panorama preocupante para el mercado laboral.