Reforma Laboral: cómo cambia tu día a día en el trabajo si se convierte en ley

Salario, vacaciones, horas extra, indemnización y huelgas: qué modificaría en la práctica la reforma laboral que ya tiene media sanción en el Senado.

El Senado dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Más allá del debate político, la pregunta que surge en millones de hogares es concreta: ¿qué cambia en la vida cotidiana de quienes trabajan y de quienes emplean?

Si el proyecto se convierte en ley, habrá modificaciones directas en la forma de cobrar el sueldo, calcular indemnizaciones, tomar vacaciones, compensar horas extra y ejercer el derecho a huelga. A continuación, un repaso claro y práctico punto por punto.

El sueldo: ¿podría cobrarse en dólares?

Sí. La reforma habilita que el salario pueda pagarse en moneda extranjera, siempre que exista acuerdo entre empleador y trabajador.

En la práctica: si ambas partes lo pactan, podrías cobrar total o parcialmente en dólares. No es obligatorio, pero abre una opción que hoy no está prevista de manera general.

Además, se incorpora la llamada "negociación dinámica": podrían acordarse bonos o premios atados a productividad u objetivos, más allá del salario básico de convenio.

Indemnización: cómo se calcularía ante un despido

El proyecto cambia la base de cálculo de la indemnización por despido.

En términos simples: no se incluirían el aguinaldo, las vacaciones ni otros conceptos no mensuales en el cálculo. Esto implicaría que, ante un despido, el monto final sería menor que el actual en muchos casos.

También se establece que las sentencias judiciales se actualizarán por inflación más un 3% anual. Y si hay condena judicial, las empresas podrán pagar en cuotas (hasta seis las grandes y doce las PyMES).

Un sistema alternativo: el Fondo de Asistencia Laboral

Se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo opcional.

Cómo impacta en la vida real: en lugar de pagar toda la indemnización al momento del despido, la empresa puede ir aportando mensualmente a un fondo que luego cubriría ese costo. Si el fondo no alcanza, el empleador deberá completar la diferencia.

No reemplaza automáticamente el sistema actual: sería una alternativa.

Vacaciones: más flexibilidad

La reforma permitiría fraccionar las vacaciones en períodos mínimos de siete días.

En la práctica: ya no sería necesario tomarlas siempre en bloques largos. Podrías dividirlas en semanas, si hay acuerdo. Se mantiene la obligación de que, en sistemas rotativos, cada trabajador tenga al menos un período en verano cada tres años.

Horas extra: nace el "banco de horas"

Hoy las horas extra se pagan con un recargo del 50% o del 100% según el día. Eso seguirá existiendo, pero se suma otra opción.

Con el "banco de horas", las horas trabajadas de más podrían acumularse como crédito para luego compensarse con días libres o jornadas reducidas.

En la práctica: en vez de cobrar esas horas extra, podrías cambiarlas por tiempo libre.

Huelgas: más actividades deberán seguir funcionando

La reforma amplía la lista de servicios esenciales y crea la categoría de "servicios de importancia trascendental".

Consecuencia concreta: en más sectores, incluso en caso de paro, deberá garantizarse un nivel mínimo de funcionamiento (75% en esenciales y 50% en los de importancia trascendental).

Entre los nuevos rubros incluidos aparecen educación (salvo universitaria), telecomunicaciones, transporte, bancos, industria alimenticia y comercio electrónico, entre otros.

Asambleas sindicales: con autorización y sin pago

El proyecto establece que las asambleas dentro del horario laboral deberán contar con autorización del empleador y no podrán afectar el normal funcionamiento de la empresa.

Además, ese tiempo no sería remunerado.

En la práctica: las reuniones gremiales en horario de trabajo tendrían nuevas condiciones y podrían impactar en el salario si se realizan durante la jornada.

Fin de la "ultraactividad"

Actualmente, cuando un convenio colectivo vence, sigue vigente hasta que se firme uno nuevo.

La reforma elimina esa "ultraactividad".

Qué significa para el trabajador: si un convenio vence y no se renueva, perdería vigencia (salvo en condiciones básicas de trabajo). Esto podría generar períodos sin un marco salarial actualizado hasta que haya nuevo acuerdo.

Blanqueo laboral: incentivos y regularización

El proyecto crea incentivos para que las empresas registren trabajadores no declarados y amplíen su plantilla.

Habrá reducción de contribuciones patronales por hasta cuatro años para nuevas contrataciones formales y un régimen de regularización con condonación de multas y facilidades de pago.

En la vida cotidiana: trabajadores informales podrían pasar a estar en blanco bajo un esquema con beneficios para el empleador.

Licencias por enfermedad: cambios en el pago

Si la incapacidad no está vinculada al trabajo, el trabajador cobraría el 50% del salario durante tres meses (o seis si tiene personas a cargo). En ciertos casos, el porcentaje sería del 75%.

Además, deberá presentar certificado médico y someterse a control del profesional designado por el empleador.

La reforma laboral aún debe ser tratada en Diputados. Si se convierte en ley, cambiará reglas que impactan directamente en el bolsillo, el tiempo libre y las condiciones de trabajo de millones de personas.

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