Un ranking mide cómo las deudas consumen los ahorros: la situación de Tucumán
En un escenario donde el ahorro pasó de ser una previsión a una herramienta de supervivencia, Tucumán se posiciona en la mitad superior del ranking nacional. El 37% de las familias locales ya utiliza sus reservas para cubrir gastos básicos.
La pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación acumulada ha transformado el comportamiento financiero de los argentinos. Según datos recientes, el ahorro ha dejado de cumplir su función tradicional de planificación para convertirse en una variable de ajuste ante la caída de los ingresos reales.
Tucumán en el mapa nacional del desahorro
En el plano regional, Tucumán ocupa el puesto 8 del ranking nacional. Los datos reflejan una realidad preocupante para la economía doméstica de la provincia:
Porcentaje de afectación: el 36,9% de los hogares tucumanos recurre a sus ahorros para llegar a fin de mes.
Alcance social: esto significa que 37 de cada 100 familias en la provincia ya consumen sus reservas para sostener su nivel de vida.
Contexto local: la provincia se encuentra en la mitad superior del ranking, un dato significativo dada su fuerte dependencia del empleo público, donde las actualizaciones salariales suelen correr detrás de la inflación.
A nivel país, las jurisdicciones más comprometidas son Mendoza (50,3%) y La Pampa (49,8%).
Los inquilinos, el sector más vulnerable
El fenómeno del endeudamiento y el consumo de capital acumulado afecta de manera transversal, pero golpea con mayor fuerza a quienes no poseen vivienda propia. Un relevamiento de la Fundación Tejido Urbano detalla:
Inquilinos en crisis: 6 de cada 10 deben apelar a ahorros o préstamos para pagar el alquiler.
Evolución del indicador: La necesidad de financiamiento pasó del 46,2% en 2022 al 57,6% en 2025.
Gran Buenos Aires: En esta zona, el porcentaje de inquilinos que recurre a ahorros escala al 63,2%.
Supervivencia hasta el día 20
De acuerdo con la consultora Centrix, más del 50% de los hogares argentinos reconoce que no logra cubrir sus gastos esenciales (alimentos, servicios y alquileres) hasta el día 20 de cada mes.
Esta situación ha derivado en un cambio de lógica en el endeudamiento familiar:
Antes: El crédito se vinculaba a proyectos de expansión o mejoras habitacionales.
Ahora: Responde a la necesidad de cubrir consumos básicos.
Comercio: Se observa un incremento notable desde 2025 en el uso de tarjetas de crédito y cuotas para compras que antes se realizaban al contado.