Proyecto Hugo: una joven revolucionó la salud renal con un invento casero de bajo costo

Paulina Juich, una analista de sistemas de 23 años con discapacidad, transformó el amor y el miedo por la salud de un ser querido en un medidor de salinidad accesible. Construido con Arduino y de código abierto, su desarrollo ya ayuda a comunidades educativas y pacientes.

Una historia de amor, cables y superación

La ciencia y la tecnología no siempre nacen en laboratorios asépticos de universidades prestigiosas. A veces, brotan del corazón, en el comedor de una casa en Argentina. Este es el caso del Proyecto Hugo, una iniciativa de ciencia ciudadana creada por Paulina Juich. A sus 23 años, esta Analista en Sistemas, que convive con una discapacidad motriz en sus piernas, diseñó un dispositivo experimental capaz de medir la salinidad en sudor y orina, una variable crítica para personas con afecciones renales.

El motor de este desarrollo no fue la técnica, sino un sentimiento profundo. "Este proyecto no nació en un laboratorio. Nació en mi corazón", confiesa Paulina. La motivación surgió del amor leal hacia su pareja, Agus Nicolás, y el miedo paralizante a que heredara los problemas renales de su abuelo, Hugo Passucci. Ante la posibilidad de que su compañero sufriera, Paulina transformó ese temor en acción. Sin recursos sofisticados, pero con una voluntad inquebrantable de cuidar, comenzó a unir cables e ideas para crear una herramienta que pudiera acompañar y proteger la salud de quien amaba.

Tecnología accesible y de código abierto para todos

El Proyecto Hugo es un medidor de salinidad experimental construido sobre la plataforma Arduino UNO

Bajo los principios de bajo costo, replicabilidad y acceso abierto, el dispositivo sigue una lógica similar a los equipos de instrumentación analítica reales: adquiere datos crudos, realiza compensaciones físicas y calcula la salinidad mediante modelos matemáticos. Incorpora una arquitectura modular con múltiples sensores (conductividad, temperatura y pH) y visualización en pantallas LCD u OLED.

Fiel a una filosofía solidaria, Paulina Juich ha puesto toda la documentación técnica, el código fuente y los esquemas a disposición de la comunidad en la plataforma GitHub. Esta apertura permite que estudiantes, docentes y makers de cualquier rincón del mundo puedan replicar, mejorar o utilizar el dispositivo como un valioso recurso pedagógico en escuelas técnicas y universidades, democratizando el acceso a la tecnología aplicada a la salud.

El impacto de la ciencia ciudadana y el compromiso social

Más allá del dispositivo final, el valor del Proyecto Hugo reside en el recorrido de construcción del conocimiento. Demuestra cómo una inquietud cotidiana y un saber construido fuera de los ámbitos tradicionales de investigación pueden transformarse en una herramienta con potencial impacto social y educativo. Esta experiencia pone en valor la ciencia ciudadana como una práctica colectiva, accesible y empática, capaz de producir soluciones reales desde el propio territorio y con los recursos disponibles.

Paulina aclara firmemente que, aunque el desarrollo es riguroso, este proyecto no constituye un dispositivo médico ni realiza diagnósticos clínicos. Es una herramienta de monitoreo experimental pensada para el aprendizaje, la divulgación científica y la exploración tecnológica en áreas como salud, química y biología. Su enfoque es profundamente humano, diseñado para el acompañamiento y el cuidado, valores que Hugo Passucci representaba y que hoy guían este desarrollo.

Un legado de amor que sigue ayudando

A tres años del inicio del trabajo, Paulina continúa perfeccionando el sistema, incluyendo versiones experimentales avanzadas y un nuevo medidor de potasio. El Proyecto Hugo es el testimonio de que el amor y la voluntad de ayudar pueden superar barreras físicas y económicas. Aunque su relación personal tomó otro rumbo, el legado de ese amor quedó plasmado para siempre en un circuito que hoy ayuda a otras personas. "Con esto, mi amor queda por siempre plasmado. Y además estoy feliz también, de a la gente, poder haber ayudado", concluye Paulina, con la satisfacción de haber transformado su historia personal en una solución colectiva.

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