Privatización de AySA: el Gobierno lanzó la licitación internacional
Es la primera empresa de servicios públicos que el Ejecutivo transfiere al sector privado. El 10% del paquete accionario quedará para los trabajadores.
El Gobierno nacional dio este viernes el paso definitivo para la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). Mediante la publicación en el Boletín Oficial, se convocó a una licitación pública nacional e internacional para transferir el control de la compañía que provee agua potable y cloacas a la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense.
La medida, adelantada por el ministro de Economía Luis Caputo, busca incorporar un "operador estratégico" que garantice inversiones y eficiencia operativa, terminando con lo que el Ejecutivo denomina "cajas políticas".
Las etapas del traspaso y el reparto de acciones
El esquema de privatización diseñado por la Agencia de Transformación de Empresas Públicas prevé que el Estado se desprenda del 90% de la compañía, aunque el proceso se dividirá en dos instancias clave:
Primera Etapa (Control Operativo): Se seleccionará a un operador técnico al que se le entregará el 51% de las acciones mediante un contrato de concesión por 30 años (con opción a 10 años más de prórroga).
Segunda Etapa (Salida a Bolsa): Se realizará una Oferta Pública Inicial (IPO) para colocar un 39% de las acciones en el mercado bursátil.
Programa de Propiedad Participada: El 10% restante del paquete accionario se mantendrá en manos de los empleados de la firma.
CRONOGRAMA DE LA LICITACIÓN
| Hito | Fecha Límite |
| Consultas sobre pliegos y bases | Hasta el 12 de agosto de 2026 |
| Presentación de ofertas (CONTRAT.AR) | Hasta el 27 de agosto de 2026 (10:00 hs) |
| Apertura de sobres | 27 de agosto de 2026 |
Alcance del servicio y objetivos del Gobierno
AySA mantiene la explotación exclusiva en áreas críticas del AMBA, incluyendo municipios de gran densidad poblacional como La Matanza, Quilmes, Avellaneda, Lomas de Zamora, San Martín, Tigre y Morón, entre otros.
Según Caputo, la llegada de capitales privados es la única vía para "promover la competencia y generar condiciones para el crecimiento" en un sector que requiere obras de infraestructura urgentes. El contrato de concesión estipula que, durante las tres décadas de vigencia, el operador privado deberá cumplir con metas estrictas de expansión de red y mejora de la calidad del servicio.