Prisión preventiva para Justina Gordillo, acusada de encubrimiento en el crimen de Érika Álvarez

El juez Bernardo L'Erario Babot dictó tres meses de prisión efectiva para la empleada judicial, imputada por ocultar el cuerpo y ayudar a la fuga de Felipe Sosa, principal sospechoso del homicidio. No fue acusada de participar directamente del asesinato.

La Justicia ordenó este lunes tres meses de prisión preventiva para Justina Gordillo (48), detenida en la investigación por el crimen de Érika Álvarez, ocurrido en una vivienda de calle Santo Domingo al 1.100. La mujer, empleada judicial de la Corte Suprema, fue imputada por encubrimiento personal y real doblemente agravado, pero no quedó acusada del homicidio.

El juez Bernardo L'Erario Babot hizo lugar a los planteos del Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Pedro Gallo, y de la querella a cargo de Carlos Garmendia. La defensa, encabezada por los abogados Camilo Atim y María Florencia Abdala, había solicitado el rechazo de la prisión preventiva o, en su defecto, arresto domiciliario, pero el magistrado rechazó sus argumentos.

Los cargos: encubrimiento agravado

Durante la audiencia, el fiscal Gallo detalló los actos por los que acusa a Gordillo:

Ocultamiento del cuerpo de Érika Álvarez

Destrucción del celular de la víctima

Ayuda a la fuga de su pareja, Felipe Sosa, principal sospechoso del homicidio

La acusación se agrava por dos circunstancias: la gravedad del delito precedente (homicidio) y la condición de funcionaria pública de Gordillo, quien se desempeña en la Corte Suprema de Justicia.

¿Por qué no está imputada por el homicidio?

Fuentes de la investigación explicaron a este medio que hay dos elementos que, por ahora, excluyen a Gordillo como autora material del crimen:

Fue una de las primeras personas en retirarse del domicilio donde ocurrió el hecho

Su contextura física no le habría permitido reducir a Érika Álvarez, quien la superaba en tamaño

Sin embargo, las hermanas de la víctima señalaron que Gordillo había insultado a Érika en redes sociales, lo que reforzó las sospechas sobre su participación en el encubrimiento.

El encuentro previo y otros involucrados

La investigación sostiene que antes del crimen se produjo un encuentro sexual grupal en la vivienda, con la participación confirmada de:

Felipe Sosa

Érika Álvarez

Justina Gordillo

Al menos uno o dos hombres más no identificados

Además, en la causa aparece mencionada otra persona -cuya identidad se mantiene en reserva-, presuntamente muy cercana a Sosa y propietaria del departamento que este alquilaba. Según el expediente, este individuo "podría haber estado presente durante y después del crimen".

Aunque la Policía solicitó su detención, el pedido no fue avalado por el Ministerio Público. "Sabe más de lo que dice", resumió un investigador.

La búsqueda continúa

Los pesquisas buscan identificar entre tres y cuatro personas más:

Una que habría participado del encuentro previo

Otras que podrían haber colaborado en el traslado del cuerpo

No se descarta que estos últimos sean empleados del Grupo Sosa, la empresa de seguridad de la que Felipe Sosa era socio gerente.

El caso continúa su curso con la prisión preventiva de Gordillo y la búsqueda activa de Sosa, quien permanece prófugo desde que se descubrió el cuerpo de Érika Álvarez el pasado 25 de enero.

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