El misterio de las acreedoras: las dos mujeres que le prestaron US$ 200.000 a Adorni
En el Registro de la Propiedad figuran como las financistas del 87% de la vivienda del Jefe de Gabinete. Al ser consultadas, una cortó la comunicación y la otra negó conocerlo.
La Justicia investiga un presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni luego de que se conociera la adquisición de una lujosa unidad en la calle Miró al 500, en Caballito. La escritura del inmueble, de casi 200 metros cuadrados, revela que el funcionario y su esposa, Bettina Angeletti, solo habrían aportado 30.000 dólares en efectivo, mientras que el resto fue cubierto por una hipoteca privada.
Quiénes son las prestamistas
Las dos mujeres que figuran como acreedoras de 100.000 dólares cada una presentan perfiles disímiles, pero ambas evitaron dar explicaciones sobre el origen de los fondos o su vínculo con el funcionario:
Beatriz Viegas (72 años): Jubilada y viuda, reside en Flores. Fue socia de la constructora Nazca Gold SRL, empresa dedicada a obras públicas y privadas. Al ser consultada por La Nación sobre si le cedió dinero a Adorni, respondió: "Ay, no, no, no. Gracias", y cortó el portero eléctrico.
Claudia Sbabo (64 años): Empleada en relación de dependencia de una editorial y afiliada al PAMI. Una mujer que atendió su teléfono aseguró no conocer al Jefe de Gabinete ni tener idea de la operación hipotecaria.
Un historial de compras bajo sospecha
La propiedad de Caballito no es la única en el radar judicial. Un año antes, la familia adquirió una casa en el country Indio Cua Golf Club (Exaltación de la Cruz), registrada a nombre de Angeletti. En ambos casos, intervino la misma escribana, Adriana Nechevenko.
Adorni, por su parte, se defendió alegando que su patrimonio fue construido en 25 años de actividad en el sector privado y que dará las explicaciones pertinentes ante la Justicia. "No tengo nada que esconder", afirmó en su última conferencia de prensa.