Escalofriante: un preso le comió un ojo, una oreja y las manos a su compañero de celda
Manuel Ignacio Fuentes Martínez (21 años) confesó una escalofriante escena que espantó a las autoridades. Durante un tiempo había huido a Argentina.
Un escalofriante episodio de canibalismo sacudió a la cárcel de La Serena, en Chile, donde un interno asesinó a su compañero de celda y luego comió partes de su cuerpo.
El presunto autor del crimen fue identificado como Manuel Ignacio Fuentes Martínez, de 21 años, mientras que la víctima es Felipe Sepúlveda Ramos, de 26, según informó el diario local El Día.
El acusado cumplía una condena de 7 años de prisión por un violento robo perpetrado en 2022 en la comuna metropolitana de La Reina, donde había asaltado a una mujer de 76 años y a su nieta de 9.
En 2023, Fuentes Martínez se había fugado desde Puente Alto y fue recapturado en Argentina, lo extraditaron y pasó un tiempo en un penal de Santiago de Chile antes de ser trasladado a La Serena por problemas de comportamiento.
EL ESCALOFRIANTE EPISODIO DE CANIBALISMO EN UNA CÁRCEL DE CHILE
Pasadas las 9 de la mañana del domingo pasado,un funcionario de Gendarmería que realizaba tareas de rutina en el tercer piso del módulo 91 ingresó a la celda y se encontró con una escena que describieron como "de horror".
En el interior, Felipe Sepúlveda yacía tendido en el piso, cubierto de sangre hasta el cuello, con lesiones visibles en el rostro y el cuello.
Ante esa situación, el gendarme despertó a Manuel Fuentes Martínez, quien dormía en la misma celda, y lo identificó de manera preliminar como el agresor.
Manuel Ignacio Fuentes Martínez mató a su compañero de celda en una cárcel de La Serena: le comió un ojo, manos, orejas y cuello
De inmediato, el interno fue trasladado a otra dependencia de la unidad penal, donde, según consta en los reportes, confesó haber atacado a su compañero durante la noche, alegando que actuó en defensa propia.
LOS DETALLES DEL CASO QUE ESTREMECE A CHILE
Según las investigaciones, Fuentes Martínez hirió primero a la víctima con un arma blanca en la zona del cuello, provocándole lesiones mortales. Pero el ataque siguió. Las pericias revelaron que Sepúlveda presentaba heridas en un ojo, una oreja, parte del rostro, el cuello y una mano, compatibles no solo con agresiones con arma blanca, sino también con mordeduras.
La Fiscalía estableció además que, tras el homicidio, el agresor mordió y consumió partes del cuerpo de la víctima.
El fiscal Eduardo Yáñez afirmó:"Dentro de lo llamativo, con posterioridad al ataque, habría comido algunas partes de la víctima, como un ojo, parte de las orejas, manos y cuello de la víctima".