Sospechan que "El Militar" Sosa no estuvo solo al momento de cometer el crimen
A pesar de los cuatro detenidos actuales, la fiscalía investiga si hubo personas no identificadas que participaron directamente en el asesinato. Las defensas aseguran que Sosa estuvo solo y que el resto solo ayudó a encubrir el hecho.
El fiscal Pedro Gallo fue contundente en sus últimas presentaciones: "El imputado, con la ayuda de otras personas no identificadas hasta el momento, acabó con la vida de la joven". Esta línea investigativa sugiere que el femicidio no fue un acto individual de Felipe Sosa, sino una acción coordinada. Sin embargo, la justicia aún enfrenta el desafío de recolectar pruebas biológicas o testimoniales que sitúen a los otros imputados -Justina Gordillo, Nicolás Navarro Flores y "Chicho" Díaz- en el momento preciso de la golpiza mortal.
Autopsia y reconstrucción de las últimas horas
Lo que ya no ofrece dudas es la violencia del ataque. Érika ingresó a la casa de Sosa en Yerba Buena la madrugada del 7 de enero. La autopsia reveló:
Lesiones severas en cráneo, rostro y zona cervical.
Mandíbula dislocada por un golpe de alto impacto.
Móvil: se investigan encuentros donde se mezclaba el consumo de drogas con relaciones grupales, un entorno donde la víctima habría sido vulnerable debido a sus adicciones.
¿Encubrimiento o coautoría? La batalla de las defensas
Mientras la fiscalía intenta elevar la vara de la acusación, los abogados defensores mantienen una postura unánime: la participación de sus clientes fue posterior al hecho. Según esta versión, Sosa mató a Érika a solas y luego convocó a su entorno para:
Limpiar la escena: Eliminar rastros en el lavadero de la casa.
Ocultar el cuerpo: Mantenerlo en la vivienda hasta la noche del miércoles.
Descarte: Trasladar los restos hacia un basural en el sur de la capital.
Nuevas aristas: El "cerrajero" y la pista del narcotráfico
El expediente sumó datos inquietantes en las últimas horas. El imputado Navarro Flores mencionó la presencia de un "cerrajero" desconocido que trabajó en el lavadero de la casa mientras el cuerpo aún estaba allí. Por otro lado, el abogado de la familia Álvarez, Carlos Garmendia, adelantó que solicitará la intervención de la Justicia Federal para investigar posibles nexos con el narcotráfico, dado el contexto de consumo y poder que rodeaba al exmilitar.