Caso Érika Antonella Álvarez

Revelaron cómo Felipe "El Militar" Sosa habría trasladado el cuerpo al basural

El rastreo de la VW Amarok gris oscuro permitió identificar el momento exacto de la carga, el recorrido por la ciudad y el punto de descarte en el basural de William Blis y Gerónimo Helguera.

La reconstrucción judicial ubica el inicio de la tragedia la noche del 6 de enero. Érika ingresó al domicilio de Sosa en calle Santo Domingo al 1100 (Yerba Buena), donde habría sido asesinada entre esa noche y la madrugada del 7 tras sufrir lesiones gravísimas en la base del cráneo.

El cronograma del descarte (7 de enero)

El informe del ECIF detalla una maniobra circular diseñada para evitar las cámaras frontales de la propiedad:

10:33 hs - El señuelo: se observa a una persona colocando una bolsa en la caja de la Amarok. Sosa sale hacia el oeste, pero desaparece de la vista principal.

La carga oculta: durante 23 minutos, Sosa habría ingresado por la parte trasera de su propiedad (calle Guyanas) para cargar el cuerpo de Érika sin ser detectado por los domos de seguridad de la calle principal.

10:57 hs - El inicio del viaje: la camioneta reaparece proviniendo de calle Guyanas. Sosa conduce con la ventanilla baja, lo que permitió su identificación inequívoca.

11:47 hs - El basural: el vehículo ingresa al Barrio Manantial Sur. Allí permaneció 10 minutos, tiempo suficiente para arrojar el cuerpo de la joven.

12:15 hs - El regreso: Sosa vuelve a su casa tras completar el recorrido por Av. Aconquija y el Camino de Sirga.

El rol de la empleada judicial y el encubrimiento

La causa no solo apunta al autor material. Hay una fuerte sospecha sobre el entorno de Sosa:

Justina Gordillo: empleada de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Estuvo en la casa la noche del crimen y regresó al mediodía del 7, cuando Sosa ya había descartado el cuerpo. Se la acusa de haber entregado las llaves de la camioneta a terceros para trasladarla a Pilar (Buenos Aires) e intentar borrar evidencias.

Navarro (Cómplice): habría recibido un llamado de Sosa a las 6:50 am donde este confesaba que se le había "clavado" una chica. Se lo investiga por hacer desaparecer el teléfono celular de la víctima.

 Fuga y captura

Tras el crimen, Sosa intentó desaparecer. El 9 de enero huyó hacia Pilar tras comprar una moto de alta gama, confiando en que la logística de la Amarok y el apoyo de Gordillo le darían impunidad. Sin embargo, el seguimiento satelital y el análisis minucioso de las cámaras de seguridad de Yerba Buena y San Miguel de Tucumán terminaron por desmoronar su coartada.

Actualmente, son cuatro los detenidos en una causa que la Justicia tucumana busca llevar a juicio oral con la máxima celeridad, bajo la carátula de femicidio agravado. 

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