"Me parecía frívolo": Pablo Echarri y la crisis que lo alejó de las cámaras por la política
En una charla frontal, el actor explicó que el "pragmatismo" de su militancia le hizo perder la fe en sus personajes. Además, lanzó una dura advertencia sobre la fuga de producciones a Uruguay.
El pasado domingo, Pablo Echarri se sentó a la mesa de Juana Viale y no esquivó ninguna bala. Con la frontalidad que lo caracteriza, el galán que marcó una época en la televisión argentina explicó por qué su rostro dejó de aparecer con tanta frecuencia en la pantalla chica, vinculando su retiro temporal a un proceso de introspección política y gremial.
El peso del pragmatismo
Echarri fue honesto al describir el choque entre su labor en SAGAI y su carrera artística: "Cuando te ponés muy pragmático, cuando empezás a trabajar por la realidad de la gente, es muy difícil entrar en los esquemas de ficción". El actor confesó que llegó un punto en el que dejó de creer en los roles que le ofrecían: "Me parecía hasta frívolo en cierto momento. Me costaba mucho ponerme delante de la cámara".
Sin embargo, aclaró que el teatro fue su tabla de salvación. "Cuando me subí de nuevo a las tablas flasheé. Ahora no podría vivir sin el teatro, es lo que me identifica", aseguró, confirmando que si bien se alejó de la televisión, su pasión por actuar se reconvirtió sobre el escenario.
La crítica a la industria: ¿Por qué se filma en Uruguay?
En el debate sobre la actualidad del sector audiovisual, Echarri fue tajante al explicar por qué las productoras prefieren cruzar el charco: el "cash rebate".
La herramienta: Se trata de una ley de devolución de impuestos a la inversión extranjera que Argentina hoy no aplica de forma competitiva.
El impacto: Según el actor, esto genera trabajo de calidad y propiedad intelectual a largo plazo: "Si tenés una buena novela o serie, la vendés a lo largo del tiempo".
Las declaraciones de Echarri, que fueron respaldadas en la mesa por Nora Cárpena, reavivaron el debate en redes sociales sobre la necesidad de incentivos estatales para que la ficción local no termine de desaparecer frente a la competencia regional.