Operativo de máxima seguridad: así trasladaron a "El Militar" a la cárcel de Benjamín Paz
Un video oficial mostró el traslado de Felipe Sosa, principal sospechoso del crimen de Antonella Érika Álvarez. Con medidas extremas de custodia, fue llevado desde Buenos Aires a Tucumán y alojado en el penal de máxima seguridad mientras avanza la investigación.
Así fue el operativo para trasladar a "El Militar"
La Policía difundió un video donde se observa el procedimiento de máxima seguridad para trasladar a Felipe Sosa, acusado de ser el principal sospechoso del asesinato de Érika Antonella Álvarez, de 25 años, encontrada muerta el 8 de enero en el barrio Manantial Sur.
En las imágenes se ve al detenido con pies y manos atados, chaleco antibalas, casco protector y sin cordones en las zapatillas, escoltado por fuerzas especiales como el Grupo Cero. El destino final fue la cárcel de Benjamín Paz, el penal de máxima seguridad de la provincia, donde quedará alojado mientras avanza la causa.
Traslado en avión oficial y coordinación entre provincias
Según fuentes oficiales, el traslado se realizó en el avión oficial de la Provincia. La aeronave había sido usada previamente en una evacuación sanitaria a Buenos Aires, y al regresar se utilizó para traer a Sosa desde la Capital Federal hasta Tucumán.
El operativo fue coordinado entre fuerzas locales y nacionales, y desde el Ministerio de Seguridad aclararon que la identidad del sospechoso fue protegida en el video mediante un blureo para no interferir con futuras etapas judiciales.
El sospechoso, con antecedentes y formación militar
Sosa, conocido como "El Militar", fue detenido en Buenos Aires tras una intensa búsqueda. Los investigadores sostienen que intentó escapar en una moto de alta gama y que tenía su pasaporte, lo que disparó la alarma sobre una posible fuga del país.
El acusado tiene antecedentes complejos y formación en el exterior, con experiencia como comando en África y en la Guayana Francesa. También se lo vincula a empresas del rubro de seguridad, datos que están siendo analizados en el expediente.
La causa sigue avanzando con peritajes y testimonios
Mientras tanto, la investigación continúa con la recolección de testimonios y peritajes. La autopsia habría revelado un alto nivel de violencia en la muerte de Érika, y los investigadores también analizan posibles vínculos con el consumo de drogas y el narcotráfico.
El abogado de la familia, Carlos Garmendia, aseguró que Érika tenía problemas de adicción y que su entorno lo conocía. Según testimonios, algunas personas cercanas la habrían introducido en un círculo de consumo problemático, lo que ahora forma parte de la investigación.