Murió Khaleda Zia, ex primera ministra y figura clave de la política de Bangladesh
Su muerte ocurre en un momento decisivo para el escenario político del país, a pocos meses de las elecciones generales.
Bangladesh confirmó la muerte de Khaleda Zia, ex primera ministra y una de las figuras más influyentes de la política nacional durante las últimas décadas. El fallecimiento fue informado oficialmente por el Bangladesh Nationalist Party (BNP), fuerza que presidía y que la tuvo como principal referente.
La dirigente murió tras atravesar un largo período de complicaciones médicas. A fines de noviembre había sido trasladada de urgencia a un hospital de Daca, donde su estado de salud se agravó debido a múltiples patologías, pese a los esfuerzos del equipo médico. En las semanas previas se evaluó su traslado al exterior para recibir tratamiento, pero su condición no permitió el viaje.
Una líder central y una rivalidad histórica
Khaleda Zia ocupó el cargo de primera ministra en tres oportunidades y protagonizó durante décadas una intensa rivalidad política con Sheikh Hasina, su histórica adversaria. Ambas marcaron la vida institucional de Bangladesh desde los años noventa, en una confrontación que definió buena parte del rumbo político del país.
En 2018, Zia fue condenada y encarcelada por cargos de corrupción durante el gobierno de Hasina, lo que derivó en años de prisión y restricciones para recibir atención médica en el exterior. Recuperó la libertad el año pasado, luego de la salida de Hasina del poder tras un levantamiento popular.
Desde el BNP destacaron que Zia "eligió la prisión antes que el privilegio" y subrayaron su rol como símbolo de resistencia frente a períodos de retroceso democrático. El actual líder interino del país, Muhammad Yunus, la despidió con un comunicado en el que la definió como "una gran guardiana de la nación" y una inspiración para la lucha por la libertad.
Impacto político y escenario electoral
La muerte de Zia se produce en un contexto político clave. En noviembre había manifestado su intención de participar activamente en la campaña de cara a las elecciones generales previstas para febrero de 2026, las primeras tras el cambio de poder. Incluso, horas antes de su fallecimiento, dirigentes del BNP habían presentado documentos de nominación en su nombre para distintas circunscripciones.
Tras su muerte, el liderazgo del partido queda en manos de su hijo, Tarique Rahman, quien regresó recientemente al país luego de 17 años en el exilio. Rahman encabezará al BNP en los comicios y aparece como uno de los principales candidatos a primer ministro.