Milei redobla la tensión con Lula: "Jamás le pondría nombre de izquierda a mis perros"
El presidente Javier Milei volvió a chicanear a Lula da Silva y ratificó su estrategia de apertura comercial hacia la Unión Europea, EE.UU., China e India.
El presidente Javier Milei volvió a apuntar contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y dejó en claro que la relación entre ambos no tendrá un regreso a la normalidad. En un comentario irónico, Milei aseguró que "jamás le daría el nombre de alguien de izquierda" a sus perros, porque los ama demasiado como para insultarlos, y aclaró que todos llevan nombres de economistas liberales.
La frase se dio en el marco de la tensión por la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que Lula no acompañó en Paraguay el pasado sábado. El mandatario argentino sostuvo que la disputa con Brasil no es ideológica, pero sí confirmó que el vínculo está atravesado por diferencias políticas y estratégicas.
Apertura comercial: el plan de Milei hacia Europa, EE.UU., China e India
Milei ratificó su estrategia de apertura internacional y señaló que su objetivo es ampliar el comercio argentino con los principales bloques y potencias globales. "Mi plan es abrirme a la Unión Europea, a Estados Unidos, a China y a India", afirmó.
En diálogo con Bloomberg TV, el presidente criticó el funcionamiento de organismos internacionales y el papel de los burócratas, a quienes acusó de priorizar procedimientos sobre resultados. "El mundo actual requiere más velocidad, moverse más rápido", remarcó, y sostuvo que el acuerdo con la UE tardó 25 años, un tiempo que, según él, ya no es compatible con las necesidades actuales.
Mercosur: "más flexible y dinámico"
El presidente también defendió la presión que Argentina ejerció dentro del Mercosur para flexibilizar el bloque y acelerar acuerdos comerciales. "Seguimos avanzando, metimos mucha presión adentro del Mercosur para que empiece a ser más flexible, más dinámico", aseguró.
Milei dejó claro que su gobierno no busca "romper nada", pero sí maximizar el comercio exterior en beneficio de los argentinos. "Si otros países deciden tomar otras decisiones son soberanos, que hagan lo que quieran. Yo trabajo para el bienestar de los 47,5 millones de argentinos", enfatizó.