Mercurio retrógrado: cuándo arranca, cuáles son los efectos emocionales y quiénes serán los más afectados

El fenómeno se da en medio de la conjunción entre Saturno y Neptuno en Aries, un alineamiento considerado clave en la década.

De acuerdo con el astrólogo Álvaro Norambuena (@astroenergia), el contexto astrológico de este año es radicalmente distinto. La conjunción en el grado cero de Aries marca, simbólicamente, el cierre de un ciclo y el inicio de nuevas narrativas colectivas, lo que potencia el impacto de los tres Mercurios retrógrados en signos de Agua: Piscis, Cáncer y Escorpio.

La conjunción Saturno-Neptuno en Aries

El encuentro entre Saturno y Neptuno del 20 de febrero no funciona como simple telón de fondo. Según Norambuena, cuando estos planetas se alinean suelen señalar momentos de reconfiguración profunda.

Saturno representa la estructura, el límite y la forma; Neptuno, la disolución, el ideal y la confusión. Su conjunción simboliza el instante en que una visión se convierte en estructura o, en su versión menos consciente, cuando una estructura se desarma sin haber sido reemplazada. Al darse en Aries, signo asociado a los comienzos, el fenómeno adquiere un carácter de umbral.

Mercurio retrógrado en Piscis, Cáncer y Escorpio

El primer tránsito, del 26 de febrero al 20 de marzo en Piscis, tendrá un tono de "niebla existencial". El pensamiento se volverá más intuitivo y simbólico, con certezas que comienzan a diluirse. Según el especialista, no traerá respuestas claras sino la conciencia de que aún faltan formular las preguntas correctas.

El segundo período, del 29 de junio al 23 de julio en Cáncer, pondrá el foco en lo íntimo: memorias familiares, vínculos y emociones del pasado reaparecerán para ser revisados desde otra perspectiva.

El tercero, del 24 de octubre al 13 de noviembre en Escorpio, cerrará el año con un tono más intenso. Allí podrían emerger verdades ocultas, silencios prolongados y emociones reprimidas, en lo que el astrólogo describe como un rito de purga emocional.

Los signos más afectados

En 2026, los signos de Agua -Piscis, Cáncer y Escorpio- serán protagonistas por la intensidad de los procesos internos. También sentirán con fuerza el tránsito Géminis y Virgo, por su vínculo con Mercurio y la dificultad de sostener el control racional.

A su vez, la conjunción Saturno-Neptuno impactará especialmente en Aries y en los signos de Fuego, que experimentarán tensión entre el deseo de iniciar algo nuevo y la sensación de no tener aún una forma clara para hacerlo.

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