Mercosur y UE firman el acuerdo histórico: cuál es el impacto económico

En Asunción se concreta uno de los acuerdos comerciales más ambiciosos del mundo. El Mercosur y la Unión Europea sellan una alianza que abarca a más de 750 millones de personas, con Javier Milei presente, una agenda marcada por la apertura y el llamativo faltazo de Lula da Silva.

Este mediodía, en Paraguay, los cancilleres del Mercosur y de la Unión Europea firmaron el documento final del acuerdo de asociación birregional. Se trata de un entendimiento que involucra cerca del 25% del PBI mundial y promete modificar de forma profunda el intercambio comercial entre ambos bloques.

La ceremonia se realizó en Asunción con la presencia de los presidentes de Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, país anfitrión. La firma formal queda en manos de los ministros de Relaciones Exteriores, tal como establece el protocolo europeo.

Milei, presente y con discurso de apertura

Javier Milei llegó a Asunción por la mañana y tiene previsto dar un mensaje en el que marcará su visión sobre el futuro del comercio entre el Mercosur y la UE. Para el Gobierno argentino, la concreción del acuerdo va en línea con su reclamo de mayor apertura económica y menos trabas al comercio internacional.

El Presidente ya había sido crítico del funcionamiento del bloque regional y consideró que el Mercosur, tal como está, limitó el crecimiento del país. En ese marco, este acuerdo aparece como un punto de inflexión en su estrategia internacional.

El faltazo de Lula y la foto paralela

La gran ausencia política del acto es la del presidente brasileño Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acuerdo en los últimos años. En lugar de viajar a Asunción, Lula optó por mostrarse en Río de Janeiro junto a las máximas autoridades de la Unión Europea.

La decisión generó incomodidad en el entorno de Milei y dejó en evidencia las tensiones políticas dentro del bloque, en un momento clave para su proyección internacional.

Qué implica el acuerdo Mercosur-Unión Europea

El tratado prevé la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles, reglas comunes para inversiones, estándares técnicos y sanitarios, y mayor previsibilidad comercial. Para el Mercosur, abre el acceso preferencial a uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, con beneficios clave para el agro y las economías regionales.

Para la Unión Europea, el acuerdo permite diversificar proveedores, reducir dependencia de Asia y fortalecer su presencia en Sudamérica. Aun así, el desafío será la ratificación en cada país y la adaptación de sectores sensibles, tanto industriales como agrícolas.

El acuerdo está firmado. Ahora comienza la etapa más compleja: convertirlo en una realidad concreta.

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