Marixa Balli cerró su histórico local en Flores en medio de la caída del consumo
Tras casi dos décadas en uno de los principales polos comerciales de la Ciudad de Buenos Aires, la empresaria anunció el cierre definitivo de su negocio y advirtió sobre la difícil situación que atraviesa el comercio minorista.
La empresaria y figura mediática Marixa Balli confirmó el cierre definitivo de su histórico local de zapatos e indumentaria en el barrio porteño de Flores, poniendo fin a casi 20 años de actividad comercial. La decisión no solo marca el cierre de una etapa personal, sino que también expone las crecientes dificultades que enfrentan los comerciantes en un contexto de fuerte retracción del consumo.
"Nunca vivimos una situación tan difícil"
Balli explicó que el escenario económico se volvió insostenible, con un deterioro progresivo que terminó forzando la baja de persiana. "Nunca vivimos una situación tan difícil", afirmó, al señalar el impacto combinado de la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los costos y la inestabilidad del sector, que relegaron al calzado y la indumentaria frente a gastos básicos.
El cierre de la marca Xurama
La marca Xurama, que desde 2005 había logrado consolidarse en distintas calles comerciales de Flores, dejó de funcionar tras la decisión de no renovar el contrato del local principal. Como parte del proceso de cierre, Balli redujo la estructura del emprendimiento y se trasladó a un espacio más pequeño para avanzar con la liquidación del stock disponible.
Lejos de hablar de un retiro definitivo del mundo empresarial, la empresaria adelantó que evalúa cambiar de rubro y reinventarse por fuera del calzado. Entre las alternativas que analiza aparecen proyectos vinculados al hogar y la decoración, buscando adaptarse a un mercado con nuevas dinámicas y demandas.
Un reflejo de la crisis comercial
El caso de Marixa Balli se convirtió en un símbolo de una problemática más amplia que afecta a pequeños y medianos comerciantes, incluso a aquellos con marcas consolidadas y años de trayectoria. El cierre del local en Flores expone una crisis estructural del comercio urbano, atravesada por la caída de ventas y el encarecimiento de los costos, que obliga a muchos a cerrar o reformular sus negocios.