Marcha frente al Congreso durante la sesión preparatoria de Diputados

Jubilados, organizaciones sociales y trabajadores de la salud protestaron en Plaza Congreso mientras la Cámara baja iniciaba un nuevo período legislativo.

Este miércoles por la tarde, mientras la Cámara de Diputados realizaba la sesión preparatoria para abrir un nuevo ciclo legislativo, distintos grupos se movilizaron en los alrededores del Congreso. La marcha reunió a jubilados, organizaciones sociales y colectivos que buscaron visibilizar reclamos de larga data.

La zona estuvo fuertemente custodiada con un dispositivo combinado de la Policía Federal -a cargo del primer y segundo anillo de seguridad- y la Policía de la Ciudad, que controló el perímetro externo.

Quiénes se movilizaron y cuáles fueron los reclamos

Entre los manifestantes hubo jubilados, personas con discapacidad, trabajadores del Hospital Garrahan y agrupaciones de la economía popular. También participaron referentes de la Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha, que reclamaron mejoras urgentes en haberes, pensiones y políticas sociales.

Los distintos sectores apuntaron contra medidas que consideran ajustes y reclamaron mayor sensibilidad del Estado frente a situaciones de vulnerabilidad.

Por qué eligieron marchar en esta fecha

La coincidencia con la sesión preparatoria no es casual: el inicio del período legislativo representa, para los manifestantes, una oportunidad para que los nuevos diputados tomen nota de sus demandas y las incorporen a la agenda parlamentaria.

La movilización buscó enviar un mensaje directo a la dirigencia política: la necesidad de que temas sociales, jubilatorios y de salud ocupen un lugar central en la discusión legislativa.

El clima en torno al Congreso

La protesta transcurrió en un ambiente de tensión, pero sin incidentes graves. Mientras adentro del recinto los legisladores definían autoridades y organización interna, afuera se escuchaban reclamos por derechos básicos y reclamos económicos que atraviesan a miles de personas.

La jornada volvió a poner en primer plano la distancia -y, al mismo tiempo, la interdependencia- entre la agenda institucional del Congreso y las urgencias sociales que se expresan en las calles.