Los libertarios que viajaron a China quedaron bajo la lupa por haber votado beneficios fiscales a empresas del gigante asiático

La visita a Beijing, financiada por Huawei, reavivó cuestionamientos dentro del Congreso y generó tensiones en la política exterior del Gobierno. Diputados de La Libertad Avanza habían respaldado en 2024 un convenio impositivo que favorece a compañías chinas.

Los diputados libertarios que viajaron recientemente a Beijing quedaron envueltos en una fuerte polémica política e institucional luego de que se confirmara que todos habían votado en 2024 un convenio de beneficios fiscales para empresas chinas, mientras que el viaje fue financiado por la tecnológica Huawei. En el Congreso hablan de una posible situación de "dádivas transnacionales" y el episodio ya genera ruido en la relación del presidente Javier Milei con Estados Unidos.

La delegación fue encabezada por Juliana Santillán, presidenta del grupo parlamentario de amistad con China, e integrada por otros legisladores de La Libertad Avanza como el tucumano Mariano Campero, Guillermo Montenegro, Álvaro Martínez y María Cecilia Ibáñez. Según se conoció, el viaje no fue costeado por la Cámara de Diputados sino por Huawei, una empresa que mantiene una histórica disputa con Washington, especialmente por el desarrollo de las redes 5G y 6G.

El convenio impositivo que encendió la polémica

Los legisladores que viajaron a China habían respaldado el Convenio para la Eliminación de la Doble Imposición entre Argentina y China, que reduce cargas tributarias sobre la renta y el patrimonio, y busca evitar la evasión fiscal. El acuerdo incluye reducciones de alícuotas, distribución de potestades tributarias y mecanismos de crédito fiscal, lo que beneficia directamente a empresas chinas radicadas en el país.

Un informe del estudio jurídico Marval, uno de los más influyentes en derecho corporativo, destacó que el convenio habilita un trato diferencial para instituciones bajo control o propiedad del Estado chino, como el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) y el Fondo de la Ruta de la Seda. Además, el texto prevé que la lista de empresas beneficiadas pueda ampliarse por acuerdo entre ambos países.

Huawei, Estados Unidos y el impacto político

El punto más sensible es que Huawei, que pagó el viaje, podría quedar alcanzada por los beneficios del convenio en el futuro. Aunque la empresa insiste en que no pertenece al Estado chino, Estados Unidos la considera un actor estratégico del régimen de Beijing y durante la presidencia de Donald Trump fue objeto de un boicot internacional por presunto espionaje.

"Si esto fuera Estados Unidos, el FBI ya los hubiera detenido", disparó un diputado en diálogo con fuentes legislativas, reflejando el nivel de incomodidad que generó el episodio en el Congreso.

La defensa libertaria y nuevas críticas

Ante las críticas en redes sociales por viajar como parte de "la casta", los propios libertarios salieron a aclarar que el viaje no fue financiado con fondos públicos. Incluso el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ratificó esa versión. Sin embargo, esa explicación terminó reforzando el cuestionamiento central: el traslado fue pagado por una empresa que podría beneficiarse de una ley votada por los mismos diputados.

En Diputados advierten que la situación "los deja objetivamente en una zona gris vinculada a delitos de dádivas internacionales", mientras el episodio sigue escalando y amenaza con convertirse en un nuevo frente de conflicto político para el oficialismo, tanto a nivel interno como en el plano internacional.

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