LLA empieza a definir la reforma laboral en el Senado y busca avalar los cambios en la Ley de Inteligencia

El oficialismo acelera las negociaciones para avanzar con la modernización laboral y blindar el DNU que reformó el sistema de Inteligencia. Gobernadores, CGT y la oposición ponen reparos.

Con dos objetivos legislativos bien definidos, La Libertad Avanza (LLA) inicia una semana clave en el Congreso, con la mira puesta en la reforma laboral y en la ratificación de los cambios introducidos en la Ley de Inteligencia. Ambos temas forman parte de la agenda que el Gobierno quiere llevar al recinto durante la próxima convocatoria a sesiones extraordinarias, prevista entre el 2 y el 28 de febrero.

La reforma laboral entra en etapa decisiva

El proyecto de Modernización Laboral, que ya cuenta con dictamen de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, comenzó a transitar su tramo final en el Senado. Los equipos técnicos de la Comisión de Trabajo, presidida por Patricia Bullrich, activaron contactos con senadores aliados, empresarios y representantes sindicales para sumar apoyos.

La abogada Josefina Tajes, propuesta por Bullrich, es la encargada de escuchar sugerencias y acercar posiciones en un dictamen que, según el oficialismo, "sigue abierto a modificaciones".

Gobernadores en alerta por el impacto fiscal

Uno de los puntos más sensibles del debate es el capítulo fiscal de la reforma, que plantea una reducción de alícuotas del Impuesto a las Ganancias, con impacto directo en la recaudación provincial. Ese fue el eje central de la última reunión de la mesa política del Gobierno, encabezada por Manuel Adorni y con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo.

En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, encabeza una ronda de reuniones con gobernadores para destrabar apoyos. Tras encuentros con mandatarios de San Juan y Mendoza, esta semana visitará Salta, Neuquén y Entre Ríos.

"No creo que ningún gobernador esté en contra de una reforma laboral. Es clave para generar empleo y previsibilidad", aseguró Santilli, aunque las provincias mantienen reparos por la pérdida de recursos.

El desafío de construir mayorías en el Senado

Para habilitar el tratamiento en el recinto, LLA necesita 37 senadores para el quorum. El bloque libertario cuenta con 21 bancas y busca sumar a parte del radicalismo, al PRO y a fuerzas provinciales.

En ese esquema aparecen como posibles aliados senadores de Misiones, Salta, Neuquén, Tucumán y Chubut, aunque las negociaciones siguen abiertas y con fuerte presión de la CGT, que también se mueve en las provincias para frenar la iniciativa.

Inteligencia: el DNU que divide al Congreso

El segundo gran eje de la semana es el DNU 941/2025, que modificó la Ley de Inteligencia. El decreto ya ingresó al Congreso y quedó en manos de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que tiene diez días hábiles para dictaminar.

La oposición denuncia que la norma afecta garantías constitucionales y presentó pedidos de amparo judicial, aunque por ahora sin éxito. Además, distintos bloques reclamaron la conformación formal de la Bicameral, impulsados por Unión por la Patria.

Desde la Asociación de Abogadas y Abogados de Buenos Aires advirtieron que el DNU "amplía las facultades de la SIDE en detrimento de las libertades individuales" y reclamaron su rechazo.

El plan del oficialismo para sostener el decreto

El Gobierno, en cambio, apuesta a blindar el DNU en el Congreso. La Ley 26.122 establece que alcanza con el aval de una sola cámara para convalidarlo, mientras que la oposición necesitaría el rechazo tanto de Diputados como del Senado.

Si ninguna de las cámaras lo trata, el decreto quedará vigente por aprobación tácita, un escenario que el oficialismo no descarta.

Con la reforma laboral y la Ley de Inteligencia como ejes, el Senado se convierte en el principal campo de batalla política de las próximas semanas.

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