La paradoja de la gestión de Milei: según un informe, crece la economía pero cae el empleo
Mientras la actividad económica acumuló un alza del 4,9% desde 2023, el empleo formal se redujo 2,9%, según informes privados basados en datos oficiales.
La economía argentina atraviesa una paradoja en la era de Javier Milei. Aunque la actividad económica creció en los últimos dos años, el empleo formal muestra una tendencia inversa. Según datos difundidos por la consultora Quantum en base a estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos, entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo período de 2025 la economía avanzó 4,9%, mientras que los puestos de trabajo registrados cayeron 2,9%.
El último informe sobre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró que en 2025 la actividad creció 4,4%. Sin embargo, ese rebote se explica principalmente por pocos sectores con fuerte incidencia, mientras que las áreas más vinculadas al mercado interno -que generan mayor cantidad de empleo- siguen rezagadas. Esta dinámica explica por qué el crecimiento económico no se tradujo en más puestos de trabajo formales.
Sectores que crecieron y sectores que destruyeron empleo
Uno de los rubros más golpeados fue la construcción. El sector registró una caída del 14,7% en el empleo formal y un retroceso del 11,1% en la actividad. Aunque representa apenas el 4% del valor agregado bruto, concentra el 6% de los puestos de trabajo formales del sector privado.
En contraste, la intermediación financiera fue uno de los sectores que más creció en actividad, con una suba del 25,8%. Sin embargo, incluso allí se registró una pérdida de empleo del 3%, aunque con una mejora del salario real del 12,2%.
El agro también mostró números positivos: la agricultura y ganadería crecieron 24%, impulsadas por una buena cosecha, y el empleo formal del sector subió 2,5%. En cambio, el comercio -que explica el 18% del valor agregado y el 20% del empleo formal- apenas creció 0,4% y prácticamente no generó nuevos puestos de trabajo.
La industria manufacturera también reflejó la debilidad del mercado interno. La actividad cayó 3,7% y el empleo formal se redujo 4,9%, pese a ser uno de los sectores que más valor agregado genera en la economía.
Más monotributo y más informalidad
Parte de la caída del empleo asalariado fue compensada por el crecimiento del trabajo independiente. Según el informe de Quantum, la cantidad de monotributistas aumentó 6,4% -unas 130.000 personas- y hoy representa cerca del 17% del empleo formal total.
En paralelo, el empleo informal también creció en más de 200.000 personas en los últimos dos años. De esta manera, se estima que más de 8 millones de trabajadores se encuentran en condiciones de informalidad en Argentina.
Las dudas sobre el crecimiento de 2026
De cara a 2026, la consultora ACM proyecta que la actividad económica podría crecer alrededor del 3,8%, levemente por encima del consenso del mercado, que la ubica cerca del 3,5%. Sin embargo, advierten que el verdadero desafío será que la recuperación llegue a los sectores ligados al mercado interno.
Otros informes, como el de Vectorial, remarcan que el crecimiento del próximo año dependerá de una mejora real de la actividad económica, ya que la inercia estadística del año anterior apenas aportará 0,8 puntos porcentuales al resultado final.
Además, especialistas advierten que la composición actual del crecimiento genera interrogantes sobre su sostenibilidad. El impulso proveniente de sectores primarios y financieros podría derivar en una mayor volatilidad de ingresos y divisas.
Importaciones en niveles históricos
Otro dato que encendió alertas surge de un análisis del Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia. Mientras que la economía creció 4,4% en 2025, las importaciones de bienes finales se dispararon 24,6%, es decir, cinco veces más que la actividad.
Según el informe, este fenómeno podría reflejar un desplazamiento de la producción local por bienes importados.
La industria cerró el año casi 11% por debajo de los niveles de mediados de 2023, mientras que el comercio quedó apenas 5% por debajo.
El escenario muestra así una recuperación económica con bases desiguales: crecimiento en algunos sectores, pero con retrocesos en empleo formal y con señales de fragilidad en la estructura productiva. Si esa tendencia se consolida o se corrige dependerá, en gran medida, de cómo evolucione el mercado interno durante los próximos meses.