"La educación pública es un bien irremplazable": el reclamo de docentes en el paro de 72 hs
En el marco de la marcha universitaria, el arquitecto Daniel Ibarra, secretario de Prensa y Difusión de ADIUNT y docente del Instituto Técnico de Aguilares, habló sobre la situación de los docentes preuniversitarios y las dificultades cotidianas que enfrentan por la falta de presupuesto.
En la previa de la Asamblea de Preuniversitarios, en el marco del paro univesitario de 72 hs, el arquitecto Daniel Ibarra explicó que el encuentro busca analizar una propuesta del Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán sobre el proceso de evaluación para la continuidad en la carrera docente de los preuniversitarios.
"Cuando un docente gana un concurso, después de cierto tiempo debe pasar por una evaluación para continuar en su cargo. El problema es que ese proceso no estaba reglamentado ni acordado entre el Rectorado y los representantes docentes", señaló Ibarra.
El objetivo de la asamblea -según explicó- es debatir el documento que presentó la universidad para luego llevarlo a la mesa de diálogo en la paritaria local.
"Queremos discutir si la propuesta es viable y, sobre todo, garantizar que no se vulnere lo establecido en el convenio colectivo de trabajo", agregó.
Falta de insumos y mantenimiento en los institutos técnicos
Consultado sobre la situación del Instituto Técnico de Aguilares, Ibarra describió un panorama complejo, marcado por la escasez de recursos y problemas edilicios.
"En los talleres cuesta conseguir materiales básicos para las prácticas. A veces falta agua potable, hay filtraciones o problemas de humedad. Todo eso repercute directamente en el aprendizaje de los chicos", explicó.
El docente remarcó que la falta de presupuesto agrava las condiciones laborales y edilicias:"Son dificultades que se vienen acumulando y sin una solución rápida a la vista".
"Los docentes ponemos mucho de nosotros para sostener la educación"
Frente a la falta de recursos en educación, Ibarra destacó el esfuerzo de los docentes por mantener la calidad educativa a pesar de todo.
"El docente pone mucho de sí. Si falta un insumo, buscamos alternativas: reciclamos materiales, reutilizamos herramientas, inventamos estrategias para que los alumnos puedan seguir aprendiendo", contó.
Desde su rol en los talleres de construcción, el arquitecto ejemplificó esa creatividad con orgullo:"Tratamos de recuperar ladrillos, caños, llaves de paso... todo lo que se pueda volver a usar. Hacemos magia para que los chicos puedan tener una experiencia de aprendizaje completa".
"La educación pública es un bien irremplazable"
Para Ibarra, invertir en educación pública no es un gasto, sino una apuesta al futuro del país.
"La educación pública permite que el hijo de un albañil, un plomero o un electricista pueda convertirse en profesional. Es un bien que no se puede reemplazar con nada", reflexionó.
Emocionado, recordó el orgullo de ver a sus exalumnos convertidos en profesionales: "Tengo exestudiantes que hoy trabajan en obras importantes y uno que acaba de ganar una beca para estudiar Física en China. Eso demuestra lo que la educación pública puede lograr cuando se la sostiene".