La construcción cerró 2025 con una suba del 6,3% tras el rebote de diciembre
Después de un 2024 marcado por una fuerte caída, la construcción mostró señales de recuperación y terminó 2025 con números en alza.
La actividad de la construcción registró en diciembre una mejora del 3,8% respecto de noviembre, un dato que ayudó a cerrar el año con un crecimiento acumulado del 6,3%. El contraste es fuerte si se lo compara con 2024, cuando el sector se había desplomado un 27,4% como consecuencia del ajuste económico.
Según el último informe del Indec, la variación interanual de diciembre fue del 2,9%, una señal moderada pero positiva tras meses de números en rojo.
Empleo y permisos, con datos alentadores
En materia laboral, los puestos de trabajo registrados en el sector privado alcanzaron en noviembre los 388.472, lo que implicó una suba interanual del 2,9%. A su vez, la superficie autorizada por permisos de edificación llegó a 1.338.203 metros cuadrados, con un crecimiento del 13,6% frente al mismo mes del año anterior.
Estos indicadores muestran cierto movimiento en la actividad, aunque todavía lejos de niveles históricos.
Insumos: pocas subas y muchas bajas
El panorama fue dispar en la compra de insumos para la construcción. Se destacaron fuertes aumentos en artículos sanitarios de cerámica (40%), hierro redondo y aceros para la construcción (29,7%) y el rubro resto -que incluye grifería y vidrio- con una suba del 31,9%.
Sin embargo, la mayoría de los materiales mostró caídas, especialmente ladrillos huecos (-20,7%), mosaicos graníticos y calcáreos (-15,1%), yeso (-12,3%) y pisos y revestimientos cerámicos (-11,1%).
Empresas cautas frente a lo que viene
Pese a la leve recuperación, el clima entre las empresas sigue siendo de prudencia. De acuerdo a la encuesta cualitativa del Indec, el 65% de las firmas de obra privada cree que la actividad no cambiará en el primer trimestre de 2026, mientras que solo el 22% espera una mejora.
En la obra pública, el optimismo es aún menor: casi el 60% anticipa un nivel similar al actual y apenas el 19,1% confía en un repunte. Entre quienes ven una luz al final del túnel, el principal respaldo es la expectativa de crecimiento económico y, en menor medida, la estabilidad de precios.