La polémica confesión del secretario de Salud de EEUU: "Solía tomar cocaína en la tapa de los inodoros"
El secretario de Salud de EE.UU. habló en un podcast sobre su pasado con las drogas y dejó una frase que se volvió viral.
Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud de Estados Unidos, quedó en el centro de la polémica tras una confesión sobre su pasado con las adicciones. Durante una entrevista en un podcast, recordó episodios extremos de su juventud y lanzó una frase que rápidamente generó repercusión política y mediática.
En ese contexto, contó que en los momentos más duros de su consumo llegó a aspirar cocaína sobre la tapa de un inodoro, una imagen fuerte que se viralizó y reavivó el debate sobre su figura pública.
El contexto en el que habló de su adicción
El funcionario hizo ese comentario mientras reflexionaba sobre su pasado y su relación con el miedo a los gérmenes. Según explicó, atravesó una etapa muy profunda de consumo y aseguró que lleva más de cuatro décadas en recuperación.
Durante la charla, señaló que la adicción fue una enfermedad que marcó su vida y que mantenerse sobrio requiere trabajo diario, algo que, según contó, sigue sosteniendo con reuniones y acompañamiento constante.
Una frase que generó repercusiones políticas
La crudeza de su relato provocó reacciones inmediatas, especialmente porque hoy ocupa un rol clave en la política sanitaria de Estados Unidos. Sectores de la oposición cuestionaron sus declaraciones y pusieron el foco en su figura dentro del gobierno.
El comentario se hizo viral rápidamente y volvió a instalar el debate en torno a su historial personal, su postura frente a temas de salud pública y su gestión al frente del área.
Su historia personal y el camino hacia la recuperación
Kennedy ha hablado en otras ocasiones sobre su pasado con las drogas, que se remonta a su juventud y que derivó en problemas legales antes de iniciar un proceso de rehabilitación. Él mismo señaló que esa etapa fue un punto de quiebre y que desde entonces construyó una vida enfocada en la sobriedad.
La confesión, según explicó, no buscó generar impacto sino ilustrar hasta qué punto la adicción puede alterar la percepción del riesgo y el comportamiento de una persona.