La ciencia vincula la vida sexual satisfactoria con mayor longevidad y mejor salud

Diversas investigaciones científicas señalan que mantener una vida sexual plena no solo impacta en el bienestar emocional, sino que también podría favorecer la salud cardiovascular, el sistema inmunológico y hasta aumentar la expectativa de vida.

La ciencia continúa explorando los factores que influyen en cuánto y cómo vivimos. Además de la genética, el ambiente y los hábitos diarios, distintos estudios comenzaron a destacar el rol de la vida sexual en la salud general.

Algunas investigaciones sugieren que las personas con una actividad sexual frecuente podrían vivir, en promedio, entre dos y ocho años más que quienes mantienen encuentros muy esporádicos. Incluso, análisis epidemiológicos detectaron que tener relaciones una o dos veces por semana se asocia con un menor riesgo de mortalidad.

Uno de los estudios más citados analizó pacientes con hipertensión y detectó que quienes tenían entre 12 y más de 50 encuentros sexuales al año presentaban menor riesgo de muerte que aquellos con menor frecuencia, aun considerando factores como edad, tabaquismo o índice de masa corporal.

Beneficios físicos que van más allá del placer

Los especialistas remarcan que la actividad sexual genera efectos positivos directos en el organismo. Durante las relaciones íntimas aumenta la frecuencia cardíaca y mejora la circulación sanguínea, generando un impacto similar al de una actividad física moderada.

Además, el cuerpo libera hormonas como la oxitocina -conocida como la hormona del vínculo afectivo- y endorfinas, que contribuyen a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y favorecer un descanso más profundo. Estos procesos, a su vez, fortalecen el sistema inmunológico y ayudan a prevenir enfermedades crónicas.

La calidad, un factor clave para el bienestar

Especialistas en salud coinciden en que no solo importa la frecuencia, sino también el grado de satisfacción. El profesor Manuel Castillo, de la Universidad de Granada, sostuvo en un congreso de medicina antienvejecimiento que una vida sexual satisfactoria suele estar asociada a una mayor esperanza de vida.

En ese sentido, investigaciones recientes señalan que quienes se sienten conformes con su vida íntima tienden a registrar mejores indicadores de salud mental, menos niveles de estrés y mayor sensación de bienestar general, aspectos que influyen directamente en la calidad de vida.

Más allá de los números, los expertos destacan que el equilibrio emocional, los vínculos afectivos y el disfrute saludable forman parte de un estilo de vida que puede contribuir a vivir más y mejor.

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