Kicillof mueve fichas y se viene una pulseada clave con el kirchnerismo
Con la renovación de autoridades del PJ provincial en el horizonte, el espacio de Axel Kicillof empezó a ordenar nombres y estrategias.
El peronismo de la provincia de Buenos Aires entró en modo reordenamiento de cara al recambio de autoridades previsto para el 15 de marzo. En ese escenario, el sector que responde al gobernador Axel Kicillof avanza con movimientos propios para disputar la conducción del Partido Justicialista bonaerense, hoy encabezado por Máximo Kirchner.
En las últimas semanas se multiplicaron reuniones y contactos políticos. El objetivo del kicillofismo es claro: que la próxima conducción partidaria tenga sintonía con la estrategia del gobernador y consolide su armado territorial, tanto a nivel provincial como en los municipios.
Los nombres que suenan y la estrategia del MDF
Durante un encuentro en Villa Gesell, Axel Kicillof reunió a la vicegobernadora Verónica Magario, ministros e intendentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Allí se planteó la necesidad de "estar preparados" para una negociación compleja con el kirchnerismo.
Magario aparece como una de las principales cartas del MDF para disputar la presidencia del PJ bonaerense, junto al intendente platense Julio Alak. En paralelo, algunos dirigentes deslizan la posibilidad de que sea el propio Kicillof quien encabece la lista, aunque en su entorno relativizan esa alternativa.
El debate no se limita al plano provincial. La renovación del PJ también impactará en los 135 municipios bonaerenses, especialmente en aquellos donde el peronismo no gobierna y hoy el partido está en manos de acuerdos entre distintos sectores.
Municipios clave y antecedentes que pesan
Distritos como General Pueyrredón, Tandil, Junín o San Nicolás aparecen como puntos sensibles. En muchos de ellos, el peronismo deberá definir si va a internas o si logra consensos entre el MDF, La Cámpora y otros espacios.
En el kicillofismo recuerdan como antecedente reciente el cierre de listas del año pasado, cuando ante la falta de acuerdos comenzaron a armar nóminas propias para presionar en la negociación. Aquella jugada terminó en unidad y con un triunfo electoral amplio, pero dejó marcas en la relación interna.
El kirchnerismo baja el tono, pero no cede
Desde el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner optan por la cautela. Consideran que los movimientos del MDF responden más a una discusión de largo plazo, con la mira puesta en 2027, que a una ruptura inminente.
La diputada nacional Teresa García fue una de las voces que marcó la posición del kirchnerismo: aseguró que no hay una orden para armar listas propias y cuestionó la premura del espacio de Kicillof. La apuesta, al menos por ahora, es estirar la negociación y llegar a un esquema de consenso que garantice una integración equilibrada en la conducción partidaria.
Con el 8 de febrero como fecha clave para definir si habrá internas, el PJ bonaerense se encamina a semanas de definiciones, tensiones y negociaciones que pueden reconfigurar el mapa del peronismo en la provincia más grande del país.