Habilitan el Juzgado Federal N° 3 en Tucumán tras una demora que agravó el colapso judicial
Después de una larga espera marcada por dilaciones, la Corte Suprema activó el nuevo tribunal que llega tarde a una Justicia federal saturada en la provincia.
Un juzgado que llega con años de retraso
La Corte Suprema de Justicia de la Nación finalmente habilitó el funcionamiento del Juzgado Federal de Primera Instancia N° 3 en San Miguel de Tucumán, una decisión que, si bien era esperada, llega tras años de postergaciones que profundizaron la crisis en el sistema judicial local.
El nuevo tribunal fue creado por ley hace tiempo, pero su puesta en marcha se demoró tanto que la sobrecarga de causas terminó desbordando a los juzgados existentes.
El organismo estará a cargo del juez José Manuel Díaz Vélez, quien había sido designado en 2022, pero recién ahora podrá asumir formalmente tras prestar juramento.
Saturación y causas demoradas
Durante todo este tiempo, los dos juzgados federales de Tucumán debieron absorber una demanda creciente sin recursos suficientes, en muchos casos con magistrados subrogantes.
El resultado fue un sistema judicial lento, con investigaciones clave frenadas y causas sensibles -como narcotráfico, trata de personas y delitos complejos- acumulándose.
Esta situación fue señalada reiteradamente por profesionales del derecho y fuerzas de seguridad, que reclamaban una respuesta urgente.
Infraestructura lista... pero con demora
Paradójicamente, al momento de la habilitación, el Poder Judicial confirmó que todo estaba listo para su funcionamiento desde marzo de 2026, incluyendo presupuesto, edificio y equipamiento.
Esto deja en evidencia que la demora no fue técnica, sino administrativa, lo que profundiza las críticas por la tardanza en una decisión clave.
Las instalaciones, la tecnología y los puestos de trabajo ya estaban preparados, pero la habilitación formal recién se concretó ahora.
Una estructura que intenta ponerse al día
El nuevo juzgado contará con una dotación de 38 cargos entre magistrados, funcionarios y personal administrativo, una estructura pensada para acelerar los procesos.
Sin embargo, el desafío será grande: no solo deberá funcionar, sino también recuperar el tiempo perdido y descomprimir un sistema que viene trabajando al límite desde hace años.
Un reclamo histórico que llegó tarde
La creación del Juzgado Federal N° 3 estaba prevista por la Ley 26.885, pero su implementación fue postergada durante años sin explicaciones claras.
Esa demora generó un cuello de botella en la Justicia federal tucumana, afectando el avance de investigaciones de alto impacto y debilitando la respuesta del Estado frente al delito.
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