Juicio histórico contra Google: niega que YouTube sea adictivo para chicos

La empresa se defendió en un proceso clave que busca determinar si las plataformas afectan la salud mental infantil.

En Estados Unidos avanza un proceso judicial que pone en el centro de la escena a las grandes plataformas tecnológicas. Google y Meta enfrentan una demanda que cuestiona el diseño de sus servicios y el impacto que podrían tener en la salud mental de los menores.

El caso se desarrolla en un tribunal civil de Los Ángeles y podría sentar precedentes para cientos de causas similares. En el eje del conflicto aparece una joven de 20 años que asegura haber sufrido consecuencias psicológicas tras usar redes sociales desde la infancia.

La postura de Google: "YouTube no busca generar adicción"

Durante su exposición ante el jurado, la defensa de Google rechazó de plano las acusaciones. El abogado de la compañía aseguró que YouTube no fue diseñado para volver dependientes a los chicos ni para manipular su comportamiento.

Según argumentó, la plataforma ofrece contenidos que resultan atractivos por su calidad y porque los propios usuarios los recomiendan. Incluso comparó su uso con el interés que puede generar un libro o el aprendizaje de algo nuevo, y sostuvo que no existe evidencia de una adicción como tal.

Además, insistió en que la demandante no es adicta a YouTube y que esa postura fue respaldada, según la defensa, por sus propias declaraciones, su médico y su entorno familiar.

La acusación: algoritmos pensados para enganchar

Del otro lado, los abogados de la denunciante sostienen que tanto YouTube como otras redes fueron diseñadas con mecanismos destinados a captar la atención de los más chicos. Apuntan especialmente al funcionamiento de los algoritmos y a las recomendaciones automáticas que incentivan el consumo constante de contenido.

Según la presentación judicial, esa exposición temprana habría contribuido a problemas como depresión, ansiedad y trastornos vinculados a la imagen corporal en la joven que inició la demanda.

Un caso que puede redefinir la responsabilidad de las plataformas

El juicio no cuestiona el contenido que circula en las redes, sino cómo están construidas. Es decir, si las funciones de personalización y las herramientas pensadas para mantener a los usuarios conectados pueden considerarse perjudiciales.

Otras empresas tecnológicas que habían sido señaladas en el proceso, como TikTok y Snapchat, ya cerraron acuerdos por fuera de los tribunales. Por eso, el fallo que surja de este caso podría influir directamente en el futuro de la industria y en la regulación del uso de plataformas digitales por parte de menores.