Di Lella no declarará por su estado de salud mental
Tras un informe del Cuerpo Médico Forense que advirtió "desconexión con el entorno" y limitaciones cognitivas, el fiscal Carlos Sale desistió del testimonio de Eduardo Di Lella. En la misma jornada, peritos policiales admitieron que la escena del hallazgo en 2006 no fue preservada.
El médico forense Rodolfo Lobo presentó un informe tras examinar a Di Lella en su domicilio, donde cumple condena de seis años por encubrimiento. El diagnóstico fue determinante para que la fiscalía y las defensas aceptaran dar de baja su testimonio:
Síntomas: Hipomimia (escasa movilidad facial), falta de contacto visual e ideación depresiva.
Estado Cognitivo: dificultad para ubicar hechos en el tiempo y desinterés total por el proceso judicial.
Definición personal: durante la entrevista, el exfuncionario sentenció: "Mi vida está acabada".
Di Lella es el único de los condenados en el juicio de 2018 que aún no cumplió la totalidad de su pena y, aunque sigue las audiencias por Zoom desde su cama, su deterioro físico y mental impiden que aporte información relevante en este nuevo debate.
Peritos bajo la lupa: La escena "contaminada" de Tapia
La jornada también contó con las declaraciones de efectivos que participaron del hallazgo del cuerpo en marzo de 2006. Los testimonios reforzaron la teoría de la querella sobre la manipulación de pruebas:
Fabián Adrián Toledo (Fotógrafo): reiteró que el lugar del hallazgo no fue preservado adecuadamente y denunció que las fotos periciales recién se entregaron a la Justicia un mes después del hecho.
Daniel Alejandro Díaz (Exjefe de Criminalística): reconoció que se encuentra investigado como presunto encubridor. Su testimonio, al igual que el de Jorge Mazuy, no aportó datos nuevos pero confirmó las irregularidades en el protocolo de 2006.
el informe médico sobre el cuerpo de Paulina
El médico policial Benjamín Castro, quien examinó los restos de la joven en el lugar del hallazgo, aportó precisiones forenses:
Data de muerte: estimó que el fallecimiento ocurrió al menos diez días antes de encontrar el cuerpo.
Incertidumbre: no pudo precisar si el cadáver fue trasladado al sitio (escena secundaria) o si las lesiones visibles correspondían a ataques de animales o a la mecánica del crimen.