El fin de una era: Italia perdió con Bosnia y agiganta su pesadilla mundialista
La "Azzurra" empató en los 120 minutos pero la lotería de los penales le dio la espalda. Con este resultado, el tetracampeón del mundo llegará a 16 años sin disputar una Copa del Mundo.
Lo que parecía una oportunidad de redención terminó en un funeral futbolístico. En una definición para el infarto, Italia quedó eliminada del Mundial 2026 tras perder en la tanda de penales frente a Bosnia. El equipo dirigido por Gennaro Gattuso no pudo quebrar el cerrojo bosnio durante el tiempo reglamentario ni en la prórroga, y en la instancia definitiva, la puntería y los nervios le jugaron una mala pasada a los ejecutores italianos. La imagen de los jugadores desplomados en el césped recorre el planeta: Italia, el gigante de las cuatro estrellas, verá el tercer mundial consecutivo por televisión.
De la gloria de 2006 al abismo de las tres ausencias seguidas
La crisis de la selección italiana ya no es una racha, es una tendencia estructural que asusta. Tras haber tocado el cielo en Alemania 2006, la decadencia ha sido estrepitosa. En Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, la "Azzurra" se despidió en primera ronda sin pena ni gloria. Pero lo peor estaba por venir: la ausencia en Rusia 2018 (eliminada por Suecia) y el mazazo de Qatar 2022 (caída ante Macedonia del Norte). Este nuevo golpe ante Bosnia significa que una generación entera de futbolistas italianos llegará a la madurez sin haber jugado jamás un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo, ya que la última vez que Italia superó una fase de grupos fue hace 20 años.
Una herida abierta que no para de sangrar
El impacto económico y social de esta eliminación es incalculable para el Calcio. A pesar de haber ganado la Eurocopa en 2021, Italia no logra trasladar ese dominio continental al plano global. Las críticas apuntan ahora a la falta de recambio generacional y a la incapacidad de sus delanteros para definir partidos cerrados. Mientras el mundo se prepara para la cita de 2026, Italia deberá iniciar una reconstrucción desde las cenizas, enfrentando la dura realidad de que su prestigio internacional hoy es solo un recuerdo guardado en vitrinas llenas de polvo. La maldición del repechaje ha vuelto a cobrarse su víctima más ilustre.