Intentó suicidarse por bullying y el Gobierno sigue mirando para otro lado
"Tengo miedo, los niños son malos", dice Tati. Mientras miles volvieron a las aulas, ella sigue medicada y con fisioterapia. Su madre exige escolaridad domiciliaria y una vivienda digna.
10 de septiembre y 27 de noviembre. Dos fechas claves en la vida de Tatiana Saravia, la nena de 9 años que a raíz del bullying que sufría en la Escuela Roca, intentó quitarse la vida.
En septiembre se conocía la noticia que conmocionó a la provincia y al sistema educativo. La familia de la menor se manifestó en la puerta de la escuela y pidió respuestas del Ministerio de Educación. En noviembre, a Tati le dieron el alta en el Hospital Avellaneda, luego de 82 días de internación. Su mamá, Paula Llempen, advirtió que desde que comenzó todo, jamás recibió una respuesta o un acercamiento por parte de la ministra Susana Montaldo. Lo único que no faltó fueron declaraciones culpando a los padres y desconociendo parte de lo sucedido.
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El comienzo del ciclo lectivo es una fecha crucial en los niños. Mochilas, amigos, útiles escolares y emoción. Sin embargo, para Tatiana no lo es. La menor, por orden médica no está apta para el regreso a las aulas.
"Tengo miedo, los niños son malos", son las palabras de Tati a su mamá.
Paula contó a ENTERATE NOTICIAS cómo es el día a día de su hija: pastillas, fisioterapia, psiquiatras y psicólogos como rutina. "Le quitaron la infancia a mi bebé", expresó entre lágrimas.
De parte del Gobierno provincial recibió atención una única vez del ministro Federico Masso, aunque confirmó que después de haber realizado un baño en su casa, dejó de responderle los mensajes. Mientras que, desde el área de Educación no se comunicaron con ella, como así también agradeció la atención recibida del Hospital Avellaneda.
UN PEDIDO DESESPERADO DE UNA MADRE
Llempen necesita la documentación y permisos necesarios para que Tatiana pueda tener escolaridad en su casa y así, no perder otro año más. Además, la instalación de agua caliente en su baño para poder higienizar a su hija en condiciones dignas.
Este caso marcó un antes y un después en Tucumán. El bullying y su concientización comenzó a ser una bandera en las aulas, pero todavía la historia no terminó y una niña que no volvió a las aulas.