Industria en diciembre repuntó 2% pero sigue estancada, según la UIA
La Unión Industrial Argentina reportó un crecimiento mensual impulsado por construcción, sector automotor y consumo de energía, aunque la actividad interanual continúa débil.
La industria argentina cerró diciembre con un leve repunte del 2% respecto de noviembre, según un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA), impulsado principalmente por la construcción, el sector automotor y el consumo de energía. Sin embargo, frente a diciembre de 2024, la actividad mostró una caída del 3,5%, evidenciando un estancamiento persistente en el mediano plazo.
Sectores que impulsaron la mejora
La construcción registró un aumento en despachos de cemento del 7,4% y un avance del 3,2% en el Índice Construya, luego de un noviembre débil por los feriados. No obstante, los niveles productivos aún permanecen más de 20% por debajo de los registrados en 2022, reflejando una recuperación parcial y sectorialmente desigual.
El sector automotor creció un 12% mensual en producción de vehículos, acompañado por un aumento del 4,4% en el patentamiento de maquinaria industrial y un alza del 4,2% en el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales, indicador habitual del nivel fabril.
Exportaciones y contrastes sectoriales
En el plano externo, las exportaciones hacia Brasil subieron 2,2% respecto a noviembre, alcanzando USD 12.941 millones, aunque la cifra representa una caída del 4,7% respecto de 2024. Por su parte, la metalmecánica mostró una leve baja de 1,3% mensual, reflejando la disparidad entre rubros.
A nivel acumulado, la UIA advirtió que la actividad industrial sigue estancada, con niveles similares al cuarto trimestre de 2024 y alrededor de un 9% por debajo de 2022. La entidad remarcó que, si bien diciembre mostró repuntes puntuales, estos no alcanzan para revertir la tendencia de debilidad estructural.
En su primera reunión de Junta Directiva 2026, la UIA destacó la necesidad de continuar con la baja de tasas de interés, avanzar en la reducción de la presión fiscal y modernizar el marco laboral para generar empleo formal y dar mayor previsibilidad a las empresas. Según los industriales, estas medidas son clave para recuperar el nivel productivo, evitar pérdida de tejido empresarial y lograr un desarrollo equilibrado de todos los sectores.