Se derrumba la confianza en el Gobierno, según un informe de la Universidad Di Tella

Con una caída del 12,1% en abril, el ICG alcanzó su punto mínimo en la gestión Milei. La percepción de eficiencia y la evaluación general del gobierno lideran los indicadores negativos en un clima de creciente pesimismo.

El informe de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella revela que el ICG de abril se ubicó en 2,02 puntos, lo que representa la cuarta caída mensual consecutiva del año. Este retroceso del 12,1% respecto a marzo es el más fuerte de la administración actual, acumulando una contracción del 17,9% desde fines de 2025. Aunque el nivel de confianza actual es un 40,9% superior al que tenía Alberto Fernández en abril de 2022, ya se sitúa por debajo del registro de Mauricio Macri en el mismo período de su mandato (2,07 puntos), marcando una tendencia de erosión acelerada.

Eficiencia y Gestión: los componentes más golpeados

La desconfianza no es uniforme, sino que golpea con especial dureza la percepción operativa del Estado. Los cinco componentes del índice presentaron variaciones negativas, pero el ítem de Eficiencia registró el descenso más abrupto con un -21,4%. Le siguieron la Evaluación general del gobierno (-17,2%) y la Preocupación por el interés general (-13,9%). Por su parte, el subíndice de Honestidad, que históricamente ha sido el pilar de la imagen de Milei, cayó un 8,4%, situándose en 2,50 puntos, lo que evidencia que el desgaste empieza a perforar incluso los valores éticos que el oficialismo buscaba preservar.

La caída del apoyo en los hombres y la clase media

En términos demográficos, el informe de la Di Tella destaca un cambio significativo en la brecha de género: la confianza entre los hombres, que solía ser el sostén principal del gobierno, se hundió un 16,9%, reduciendo la brecha con las mujeres. Asimismo, el segmento etario de 30 a 49 años -la franja activa que soporta el mayor peso del ajuste económico- registró la contracción más pronunciada con un -16,7%. En contraste, los jóvenes de entre 18 y 29 años se mantienen como el único refugio de optimismo para el gobierno, mostrando un leve incremento del 2,3% en su nivel de confianza.

Perspectivas económicas y el factor de la inseguridad

El ICG de abril también establece una relación directa entre la confianza y las expectativas a futuro. La confianza es drásticamente superior entre quienes creen que la situación económica mejorará en un año (4,03 puntos), pero incluso en este grupo se observó una caída del 3,6%. Un dato relevante para la agenda de seguridad es que el índice es significativamente menor entre quienes declaran haber sido víctimas de delitos en el último año, reforzando la idea de que la inseguridad actúa como un factor corrosivo de la legitimidad política cuando la respuesta estatal no es percibida como eficiente.

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