Incendios en Chubut: ya se quemaron 22 mil hectáreas y alertan por la desaparición del bosque nativo
Especialistas advierten que las especies nativas pierden terreno frente a plantas invasoras y que la recuperación será muy lenta.
Los incendios forestales que golpean cada verano a la Patagonia volvieron a encender las alarmas. En Chubut, el fuego ya consumió unas 22.000 hectáreas, afectando zonas sensibles como el Parque Nacional Los Alerces y áreas cercanas a Epuyén, El Hoyo, Puerto Patriada y El Turbio.
Según investigadores, el impacto va mucho más allá de la superficie quemada: el avance del fuego está modificando de forma irreversible el paisaje cordillerano, poniendo en riesgo la supervivencia de bosques nativos como cipreses, coihues y lengas.
Especies invasoras y un escenario cada vez más inflamable
Uno de los factores que agrava la situación es la presencia de pinos exóticos, plantados décadas atrás con fines forestales. Estas especies no solo son altamente inflamables, sino que además se reproducen mejor después de los incendios, favorecidas por las altas temperaturas.
Foto: Reuters
"El fuego deja miles de semillas listas para germinar. Es un caldo de cultivo para incendios cada vez más violentos", explicó Javier Grosfeld, técnico del Conicet Patagonia Norte. Estudios científicos muestran que, en algunas zonas, los pinos desplazaron casi por completo a los árboles nativos en menos de dos décadas.
Menos resiliencia y pocas chances de recuperación
Los especialistas coinciden en que la reincidencia de incendios reduce la capacidad de recuperación del ecosistema. La intensidad del fuego provoca la muerte de árboles que ya no llegan a producir semillas, lo que impide la regeneración natural.
"La vegetación cambia y se vuelve más inflamable. Se pierden bosques y aparecen matorrales que facilitan nuevos incendios", señaló Melina Páez, investigadora del Conicet. En el mismo sentido, Mariano Amoroso advirtió que "los bosques nativos están desapareciendo y es posible que no puedan recuperarse".
Cambio climático, urbanización y una crisis que se profundiza
El problema se ve potenciado por el cambio climático, con veranos más secos y calurosos, y por el avance de la urbanización en zonas rurales y cordilleranas. En la Comarca Andina, por ejemplo, ya se habría quemado el 75% de los bosques.
Los científicos hablan de un cambio de era, donde el fuego se vuelve un fenómeno recurrente y devastador. "La recuperación del bosque podría llevar hasta 200 años, si es que se logra", alertaron, y remarcaron la necesidad de políticas públicas de prevención y manejo del territorio.