Impiden la pesca en los ríos tucumanos por la cantidad de ahogados y la veda

Tras varios casos de personas ahogadas y con la veda aún en curso, la Policía intensificó los operativos en ríos de Tucumán para evitar nuevas tragedias y hacer cumplir la normativa.

La pesca en los ríos tucumanos está siendo fuertemente controlada y, en la práctica, impedida en numerosos puntos de la provincia. La medida responde a un escenario crítico: ríos desbordados, veda vigente y varias muertes por ahogamiento en las últimas semanas.

"El objetivo es claro: prevenir nuevas tragedias y garantizar que se respete la veda", afirmó el jefe de Policía, Joaquín Girvau, al confirmar que los operativos no solo continuarán, sino que se profundizarán.

Crecida de ríos y tragedias que encendieron las alarmas

Desde la Policía Lacustre advirtieron que la situación es extrema. En menos de dos semanas, las fuerzas de seguridad rescataron cuatro cuerpos y continúan buscando a una quinta persona desaparecida en Monteros.

"El caudal de los ríos está al máximo. Entrar a pescar o a realizar cualquier actividad hoy es una imprudencia", señaló el comisario Carlos Álvarez, mientras se desarrolla un operativo de búsqueda en El Cercado.

En los últimos días, se registraron hechos que conmocionaron a la provincia: el rescate de dos adolescentes en el río Salí, la muerte de su padre y la viralización de imágenes de un cuerpo arrastrado por la corriente en Leales.

Veda vigente y pesca prohibida en ríos

Las autoridades recordaron que la veda rige entre diciembre y febrero para permitir la reproducción de las especies. Actualmente alcanza a peces de río como sábalo, bagre, tararira, boga y dorado.

La pesca solo está habilitada en espejos de agua controlados, como El Cadillal, La Angostura y Escaba, siempre respetando las normas.

"El problema es que, tras cada tormenta, muchos salen a pescar igual, incluso con redes, causando daño ambiental y exponiéndose a riesgos mortales", explicó un referente del sector.

Controles, secuestros y advertencia judicial

Girvau confirmó que hay mayor presencia policial en caminos y accesos a ríos, especialmente en el Salí y sus afluentes. "Estamos autorizados a secuestrar los elementos de pesca. Si hay resistencia o incumplimiento, las personas serán aprehendidas", advirtió.

Desde la fuerza aclararon que no se trata de una medida recaudatoria ni persecutoria, sino de concientización y prevención. "Los ríos hoy pueden vencer incluso al más experimentado. Hay que respetarlos", remarcaron.

Mientras algunas provincias vecinas evalúan levantar la veda, en Tucumán la postura es firme: no habrá flexibilización al menos hasta marzo, debido al caudal récord de los ríos y al alto riesgo que representa ingresar a ellos.

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