El ICE detuvo a cuatro niños, entre ellos uno de cinco años

El pequeño Liam Ramos fue retenido junto a su padre en la entrada de su casa, justo depuesto de llegar del colegio.

Los responsables del distrito escolar de Columbia Heights, en Minnesota, informaron el miércoles de que cuatro estudiantes han sido detenidos recientemente por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Uno de ellos, un un chico de 17 años, fue arrestado mientras se dirigía al colegio. Los agentes de Inmigración lo sacaron del coche en el que se encontraba y se lo llevaron.

Por la tarde, Liam Ramos, de cinco años, fue detenido junto a su padre en la entrada de su casa,  justo cuando regresaba de la escuela. Desde el colegio, sus responsables afirmaron que el niño fue utilizado como cebo por parte de los agentes para llamar a la puerta y pedir que les dejaran entrar a la casa para comprobar si había alguien más en el interior.

"¿Por qué detener a un niño de cinco años? No me pueden decir que este niño va a ser clasificado como un delincuente violento", afirmó la directora del centro, Zena Stenvik.

Agentes migratorios de Estados Unidos están atribuyéndose amplios poderes para ingresar por la fuerza a viviendas sin una orden judicial, según un memorando interno de las autoridades migratorias obtenido por The Associated Press, lo que supone un cambio radical en las directrices de larga data para que en los allanamientos que efectúa el Gobierno se respeten los límites constitucionales.

El memorando autoriza a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a utilizar la fuerza para entrar a un domicilio, basándose únicamente en una orden administrativa más limitada para arrestar a alguien sobre quien pese una orden final de deportación, una medida que, según activistas, choca con las protecciones de la Cuarta Enmienda constitucional y anula años de consejos brindados a las comunidades migrantes.

Este cambio llega en un momento en que el Gobierno del presidente Donald Trump ha ampliado drásticamente los arrestos migratorios en todo el país, desplegando a miles de agentes en una campaña de deportación masiva que ya está transformando las estrategias policiales en ciudades como Minneapolis.

Durante años, defensores de los inmigrantes, grupos de asistencia jurídica y gobiernos locales han instado a la gente a no abrir la puerta a los agentes de Inmigración, a menos que se les muestre una orden firmada por un juez. Ese consejo se basa en fallos de la Corte Suprema que, por lo general, prohíben a las fuerzas de seguridad ingresar en un domicilio sin autorización judicial. La directriz del ICE socava directamente esa recomendación, en un momento en que los arrestos se aceleran debido a la ofensiva migratoria del gobierno.

Fuente: El Mundo

Esta nota habla de: