Por qué cae la imagen de Javier Milei y qué costo político pagaría Osvaldo Jaldo en Tucumán

El analista Hugo Haime dialogó en exclusiva con Enterate Play. Desglosó el malestar social por la economía y el rol de los gobernadores peronistas que negocian con la Nación.

A pesar del impulso que significó el respaldo de Donald Trump a fines de 2025, el escenario interno para el presidente Javier Milei transita un momento de fuerte desgaste. Según los últimos estudios de opinión pública, el 63% de los argentinos rechaza la apertura importadora por el temor directo al cierre de fábricas y la pérdida de fuentes de empleo.

En diálogo con nuestro medio, el consultor político Hugo Haime explicó que la combinación de inflación persistente, desocupación y el impacto de la reforma laboral están erosionando el apoyo oficial. "El Gobierno se va reduciendo a su núcleo duro de 40 puntos. Hay entre un 55% y un 58% de la población que hoy está pidiendo un cambio político", detalló el analista, revelando además que un 30% de los ciudadanos que votaron a los libertarios en 2023 ya se sienten defraudados.

La crisis de la oposición y el factor Villarruel

A pesar del descontento por no llegar a fin de mes, la gente no sale masivamente a protestar porque, según Hugo Haime, la sociedad aún intenta sobrevivir y no encuentra un proyecto de futuro claro en la oposición.

Para el consultor, el peronismo está "encerrado en el pasado". Señaló que mientras el gobernador bonaerense Axel Kicillof no logre desprenderse de la figura de Cristina Kirchner y siga unificando fuerzas con Máximo Kirchner, a los dirigentes de otras provincias les costará encolumnarse detrás de él. En medio de este vacío, el analista destacó que figuras como la vicepresidenta Victoria Villarruel ya empezaron a dar señales de diferenciación, proponiendo salidas de corte "nacionalista e industrialista" en acercamiento con dirigentes peronistas.

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El pragmatismo de Tucumán y el futuro de Jaldo

A la hora de analizar el rol de los gobernadores que facilitaron la reforma laboral en el Congreso, Hugo Haime fue categórico: la asfixia financiera obliga a las provincias a negociar. "Muchos gobernadores están con problemas de fondos y de gobernabilidad. Entonces están obligados a negociar políticamente por temas económicos", argumentó.

Sobre el caso específico de Tucumán y el acercamiento del Ejecutivo provincial a la Casa Rosada, el especialista evaluó si esta postura le pasará factura al gobernador local. "En el peronismo hay claramente dos sectores: uno que ve bien que el gobernador apoye, y otro al que no le gusta. Esos dos sectores ya estaban antes de la elección, y eso se resolvió en un proceso de unidad", remarcó, recordando la tregua política entre Osvaldo Jaldo y Juan Manzur.

Para el analista, el mandatario tucumano ha mostrado una forma de hacer política que le permite equilibrar las fuerzas internas, por lo que el costo que pague por apoyar a la Nación dependerá estrictamente de la dinámica económica y social de los próximos meses.

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