El escrutinio en Honduras se dio vuelta y preocupa a Trump

El presidente de Estados Unidos expresó su preocupación por la demora en el recuento. Tras la aceleración del escrutinio, el resultado parcial dejó de favorecer a su candidato.

El mensaje de Donald Trump presionando por la "transparencia" en las elecciones de Honduras tuvo efecto, aunque no el buscado. Durante dos días, el recuento estuvo prácticamente detenido, con apenas el 47% de las actas cargadas y una leve ventaja del candidato apoyado por Washington, Nasry "Tito" Asfura.

Luego de la advertencia pública del mandatario estadounidense (quien señaló que podrían existir "consecuencias" si se manipulaba la voluntad popular), la Comisión Nacional Electoral (CNE) aceleró su tarea y llevó el escrutinio a casi el 80% en solo 24 horas. Sin embargo, el nuevo panorama no resultó favorable para la Casa Blanca.

Con el 78,76% de actas procesadas, el candidato liberal Salvador Nasralla pasó al frente y se convirtió en el primero en superar el millón de votos, sacándole 20.166 sufragios de ventaja a Asfura. La postulante oficialista, Rixi Moncada, quedó lejos de la disputa, con la mitad de los votos obtenidos por los dos primeros.

Aunque el Partido Nacional (la fuerza de Asfura) retendría más de la mitad del Congreso, la posible derrota del candidato afín a Trump es vista como un retroceso estratégico para Washington.

"¡La democracia debe prevalecer!", escribió el presidente estadounidense. La incógnita, ahora, es si la democracia prevalecerá con un resultado que no acompaña las preferencias de la Casa Blanca.

Nasralla celebra y crece la tensión en Washington

El vuelco generó entusiasmo inmediato en el Partido Liberal. "¡Sí se pudo!", celebraron los militantes, mientras el candidato aparecía revitalizado tras días de incertidumbre. La contienda sigue extremadamente reñida, pero con una diferencia ya significativa respecto a los escasos 500 votos que separaban a ambos candidatos en el inicio de la semana.

Nasralla (liberal, exvicepresidente de Xiomara Castro y distante del perfil que prefiere Trump) pasó a liderar la disputa presidencial con el 20% del recuento aún pendiente. En Washington, en cambio, crece la inquietud: el lunes por la madrugada Asfura parecía encaminarse a convertirse en un nuevo aliado regional del mandatario republicano.

En los últimos días, sectores cercanos a Trump habían deslizado que Honduras podría enfrentar la retención de fondos o denuncias de fraude si el resultado dejaba de favorecer al candidato del Partido Nacional. Con el nuevo escenario, esos temores se reavivaron.

Aunque la aceleración del escrutinio respondió a las exigencias de transparencia, en la Casa Blanca ahora sospechan que "el resultado se modificó" tras la presión internacional. Con un país polarizado y una elección todavía abierta, la incertidumbre crece tanto en Tegucigalpa como en Washington.

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