Hallazgo clave de científicos argentinos para tratar la enfermedad que más afecta a los bebés prematuros
Un estudio publicado en The Lancet revela que la displasia broncopulmonar no es una sola patología, sino al menos cuatro enfermedades distintas, lo que permitiría diagnósticos más tempranos y tratamientos personalizados.
Un equipo de científicos argentinos logró un descubrimiento que podría cambiar de manera decisiva la forma en que se diagnostica y trata la displasia broncopulmonar, la enfermedad pulmonar más frecuente en bebés prematuros. El trabajo fue realizado por investigadores del Centro INFANT de Medicina Traslacional (CIMeT), dependiente de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), y publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet.
El hallazgo tiene impacto directo sobre miles de recién nacidos: en la Argentina, entre el 1,5% y el 2% de los bebés que nacen cada año son prematuros, y una proporción significativa desarrolla algún tipo de enfermedad pulmonar.
Un cambio de paradigma en el diagnóstico de la displasia pulmonar
Hasta ahora, la displasia broncopulmonar se diagnosticaba como una única enfermedad, generalmente varias semanas después del nacimiento. Sin embargo, el estudio demostró que no se trata de una sola patología, sino de al menos cuatro tipos diferentes, con evoluciones clínicas, riesgos y pronósticos distintos.
Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar datos de casi 400 bebés prematuros en Argentina y contrastarlos con información de más de 800 recién nacidos en Estados Unidos, utilizando modelos estadísticos avanzados basados en inteligencia artificial y machine learning.
Este enfoque permitió identificar distintas "trayectorias respiratorias" durante los primeros días de vida, algo que hasta ahora no se detectaba con los métodos tradicionales.
Cuatro tipos de enfermedad y tratamientos más precisos
El estudio identificó cuatro grupos bien definidos de bebés prematuros según su necesidad de oxígeno en el primer mes de vida. Algunos presentaron cuadros leves y estables, mientras que otros mostraron deterioros tardíos o requerimientos respiratorios altos desde el nacimiento, con mayores riesgos de complicaciones y mortalidad.
Según explicó Mauricio Caballero, investigador del Conicet y director del CIMeT-UNSAM, el diagnóstico actual suele llegar tarde y no distingue adecuadamente entre estos perfiles. Con este nuevo modelo, sería posible anticipar el diagnóstico y adaptar los tratamientos de forma más temprana y específica, mejorando las chances de supervivencia y reduciendo secuelas a largo plazo.
Impacto en la salud neonatal y proyección internacional
La displasia broncopulmonar afecta entre el 25% y el 50% de los prematuros extremos, especialmente aquellos con menos de 1.500 gramos al nacer. Por eso, los especialistas destacan que este avance podría tener un impacto global en las terapias neonatales, al permitir intervenciones más precisas desde los primeros días de vida.
El trabajo fue liderado por investigadores argentinos de reconocimiento internacional y contó con la participación de centros médicos de alta complejidad del país y del exterior. Los autores subrayan que el próximo paso será trasladar estos hallazgos a la práctica clínica para mejorar la calidad de vida de los bebés prematuros en todo el mundo.